Vae Victis!: La batalla del Alia y el saqueo de Roma, principios de una hegemonía

Vae Victis!: La batalla del Alia y el saqueo de Roma, principios de una hegemonía

Hacia 400 a.C. los pueblos celtas al Norte de la Península Itálica, se proponen la inmersión en ella ocupando y saqueando puntos concretos de la región para obtener botín, auxiliados por una poderosa ventaja: las armas de hierro que en ese momento eran la tecnología punta en lo que al armamento se refiere. Estos celtas se gobiernan al modo tribal, por lo que un líder militar suele estar al mando del contingente junto a los poderosos druidas, que a la par son un complemento perfecto.

Vae Victis!: La batalla del Alia y el saqueo de Roma, principios de una hegemonía

La ciudad de las siete colinas pervive inmersa en enfrentamientos dentro de la propia Italia contra los que son sus pueblos vecinos, no pasa por su mejor momento histórico, pero vive confiada. Los celtas galos en ese movimiento de inmersión se situarán amenazando el valle del Po, desde donde impulsan un primer choque con los romanos en Clusium, alrededor de 390 a.C. con un resultado de tanteo. Pero el desastre llega el 18 de Julio de 387 a.C., cuando en la batalla del Alia, estos galos al mando de Brenno se disponen frente a la ciudad de Roma, invadiendo, saqueando y quemando todo a su paso a excepción del Capitolio romano, que será salvado junto con los supervivientes después de pagar un alto precio por el rescate. Tras el saqueo y la destrucción, las tropas de Brenno abandonan Roma al grito de Vae Victis! (¡Ay de los vencidos!).

Junto a los celtas, también se dio la inmersión de los pueblos samnitas, que se repartieron por varios puntos de la península itálica. Roma se aseguró un pacto de no agresión con estos y una alianza militar frente a los celtas, en lo que será otro punto fuerte del renacer de la Gran Roma: la política exterior. Con los samnitas habrá idas y venidas en las relaciones, incluso alguna derrota deshonrosa para los romanos en 321 a.C.; Será con el establecimiento de un foedus con la ciudad de Capua en 343 a.C.quien conseguiría liberarse del yugo samnita- lo que dará como fruto la creación de la via Appia entre Roma y Capua, con todos los beneficios que conlleva la mejora de las comunicaciones para protegerse de la amenaza samnita. Paralelamente como gran infraestructura se vendría levantando la muralla Serviana que rodeará y defenderá a las siete colinas a partir del saqueo de Brenno.

Se inicia un proceso primitivo de romanización en la propia Italia. Ahora con cada foedus se procura un traslado de población romana a la nueva ciudad amiga; para asegurar los puestos fronterizos en dirección Norte, se establecen colonias con miles de ciudadanos romanos y puntos con guarnición militar, esto se debe en parte a un denostable auge demográfico, pero también a la adquisición de soldados y campesinos de los diferentes pueblos en beligerancia previo acuerdo. Roma ya inspira poderío en el centro de Italia, convirtiéndose paulatinamente en un gran foco de atracción poblacional. También se dan los primeros pasos en política administrativa a la maniera romana, con la definición de los diferentes status jurídicos de las ciudades federadas.

Parece que ahora todo marcha bien. El miedo a la invasión y el saqueo de Roma que produjo Brenno fue el germen de una ciudad que iba a situarse a la cabeza de Occidente, en lo sucesivo de todo el Mediterráneo tras la derrota de los cartagineses, la otra gran potencia militar. El limes es quizás la invención romana que más ha trascendido hasta el mundo moderno, el trazado de la línea y la frontera, tras ello el alzado de la muralla defensiva, el establecimiento de la colonia de carácter militar o defensivo, todo ello en la misma dirección de alejar lo máximo posible al fantasma de la invasión y el saqueo de Roma.

En lo sucesivo, tras hacerse con el control de Italia y la Magna Grecia, se derrotaría a Cartago reduciéndola a lo mínimo y luego borrándola del mapa, se romanizaría Hispania adueñándose de sus recursos, se liberó a Grecia, se hizo el control sobre el granero de Egipto. Por supuesto que la conquista de La Galia vino a ser como la venganza de Roma sobre aquel maltrecho día del 18 de Julio de 387 a.C. que quedó grabado a fuego en su corteza. Como anécdota, todos los años en Roma en ese fatídico día, eran sacrificados los perros encargados de guardar el Capitolio, a quienes se culpabilizó de no poder evitar el bochornoso escarnio de Brenno.

El gran Theodor Mommsen, dedica un pequeño apartado a este episodio en su “Historia de Roma”: Se calcula que la horda de celtas galos era de 70000 hombres en el momento del combate frente a sólo una legión romana. El mismo autor resta importancia al episodio como trascendente, sin embargo, concluye que fue afortunado para el destino de Roma, opinión ésta más próxima a nuestra línea de trabajo.

Una historiadora más reciente como Mary Beard en su obra “S.P.Q.R. Una Historia de la Antigua Roma” aporta descripciones y fotografías de los restos de la muralla Serviana, así como dos versiones diferentes del trágico final del saqueo: una donde el héroe Camilo pudo evitar el bochornoso rescate y otra donde todo ocurrió tal y como lo narramos aquí. Beard no repara mucho en la transcendencia del episodio, pero está de acuerdo en que supuso una tragedia y en que “a partir de aquí se trazó una nueva Roma”.

De cualquier modo, los romanos aprendieron que la tranquilidad se conseguía a base de expandir y proteger su frontera, siendo para ello necesario la guerra y la conquista. De una confiada situación que acabó en desastre, Roma se convirtió desde entonces en un guerrero hambriento destinado a conseguir la hegemonía: primero, dentro de Italia y luego expandiéndose en las cuatro direcciones. Ni el mismo Aníbal pudo repetir la hazaña de Brenno y su barbarie. Pasarían muchos siglos para que la Urbe volviera a sufrir un saqueo en carne propia. Pero esa es otra historia.

Autor: José Alejandro Ortiz Correro para revistadehistoria.es

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Bibliografía:

El trabajo es una extracción de un argumento ya defendido en: Fides, patriotismo y romanización en la gestación del Imperio Romano. ORTIZ CORRERO, JOSÉ ALEJANDRO; en el perfil del autor dentro de www.academia.edu.

BEARD, MARY: S.P.Q.R. Una Historia de la Antigua Roma. Ed. Planeta, 2016.

MOMMSEN, THEODOR: Historia de Roma. Libro I. Original de 1876, Ed. RBA Coleccionables, 2005.

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