Vae Victis!: La batalla del Alia y el saqueo de Roma, principios de una hegemonía
Hacia 400 a.C. los pueblos celtas al Norte de la Península Itálica, se proponen la inmersión en ella ocupando y saqueando puntos concretos de la región para obtener botín, auxiliados por una poderosa ventaja: las armas de hierro que en ese momento eran la tecnología punta en lo que al armamento se refiere. Estos celtas se gobiernan al modo tribal, por lo que un líder militar suele estar al mando del contingente junto a los poderosos druidas, que a la par son un complemento perfecto.
Vae Victis!: La batalla del Alia y el saqueo de Roma, principios de una hegemonía
Se inicia un proceso primitivo de romanización en la propia Italia. Ahora con cada foedus se procura un traslado de población romana a la nueva ciudad amiga; para asegurar los puestos fronterizos en dirección Norte, se establecen colonias con miles de ciudadanos romanos y puntos con guarnición militar, esto se debe en parte a un denostable auge demográfico, pero también a la adquisición de soldados y campesinos de los diferentes pueblos en beligerancia previo acuerdo. Roma ya inspira poderío en el centro de Italia, convirtiéndose paulatinamente en un gran foco de atracción poblacional. También se dan los primeros pasos en política administrativa a la maniera romana, con la definición de los diferentes status jurídicos de las ciudades federadas.
Parece que ahora todo marcha bien. El miedo a la invasión y el saqueo de Roma que produjo Brenno fue el germen de una ciudad que iba a situarse a la cabeza de Occidente, en lo sucesivo de todo el Mediterráneo tras la derrota de los cartagineses, la otra gran potencia militar. El limes es quizás la invención romana que más ha trascendido hasta el mundo moderno, el trazado de la línea y la frontera, tras ello el alzado de la muralla defensiva, el establecimiento de la colonia de carácter militar o defensivo, todo ello en la misma dirección de alejar lo máximo posible al fantasma de la invasión y el saqueo de Roma.
En lo sucesivo, tras hacerse con el control de Italia y la Magna Grecia, se derrotaría a Cartago reduciéndola a lo mínimo y luego borrándola del mapa, se romanizaría Hispania adueñándose de sus recursos, se liberó a Grecia, se hizo el control sobre el granero de Egipto. Por supuesto que la conquista de La Galia vino a ser como la venganza de Roma sobre aquel maltrecho día del 18 de Julio de 387 a.C. que quedó grabado a fuego en su corteza. Como anécdota, todos los años en Roma en ese fatídico día, eran sacrificados los perros encargados de guardar el Capitolio, a quienes se culpabilizó de no poder evitar el bochornoso escarnio de Brenno.
El gran Theodor Mommsen, dedica un pequeño apartado a este episodio en su “Historia de Roma”: Se calcula que la horda de celtas galos era de 70000 hombres en el momento del combate frente a sólo una legión romana. El mismo autor resta importancia al episodio como trascendente, sin embargo, concluye que fue afortunado para el destino de Roma, opinión ésta más próxima a nuestra línea de trabajo.
Una historiadora más reciente como Mary Beard en su obra “S.P.Q.R. Una Historia de la Antigua Roma” aporta descripciones y fotografías de los restos de la muralla Serviana, así como dos versiones diferentes del trágico final del saqueo: una donde el héroe Camilo pudo evitar el bochornoso rescate y otra donde todo ocurrió tal y como lo narramos aquí. Beard no repara mucho en la transcendencia del episodio, pero está de acuerdo en que supuso una tragedia y en que “a partir de aquí se trazó una nueva Roma”.
Autor: José Alejandro Ortiz Correro para revistadehistoria.es
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Bibliografía:
El trabajo es una extracción de un argumento ya defendido en: Fides, patriotismo y romanización en la gestación del Imperio Romano. ORTIZ CORRERO, JOSÉ ALEJANDRO; en el perfil del autor dentro de www.academia.edu.
BEARD, MARY: S.P.Q.R. Una Historia de la Antigua Roma. Ed. Planeta, 2016.
MOMMSEN, THEODOR: Historia de Roma. Libro I. Original de 1876, Ed. RBA Coleccionables, 2005.