Tanit en las monedas ibéricas

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La diosa Tanit, madre de la cultura fenicia, consorte de Baal Hamón, cumple con numerosas advocaciones de los fieles que van desde el deseo de buena fortuna a su imploración en el más allá, pasando por ser benefactora de las empresas mercantiles.

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Esta deidad es representada mediante una rica simbología que hemos querido resumir en su presencia en las monedas ibéricas de pueblos en contacto con los fenicios-púnicos y pretendiendo con ello darle un marco geográfico y cronológico que permitiera acotar el estudio, ya que, sin duda, su simbología abarca extensiones espaciales y temporales mucho mayores.

Tanit en las monedas ibéricas

Paseando por el tofet de Cartago, un cementerio cartaginés para niños, aparecen bloques de piedra con representaciones en bajorrelieve de niños jugando o en cualquier otro momento de la vida. Y de entre la simbología de divinidades fenicio-púnicas que aquí encontramos, resaltamos a Tanit, que aparecerá en cuantiosos casos de estelas-pilares del tofet como si una advocación a su protección sobre el niño se requiriera o como si fuera la destinataria de los favores aquí sacrificados.

De entre las virtudes de Tanit resaltan la custodia o protección, además de estar vinculada a la fertilidad de los recursos económicos, ya sean la tierra o el mar, la fecundidad y, por lo visto en Salambó, también es procuradora en el más allá. Esta divinidad es como “la luz que guía”, representa la doble dualidad día/noche (es la luz del Sol y la luz de luna) y la de vida/muerte (se le encomienda la fertilidad y la ultratumba). Su símbolo es ampliamente conocido y asociado por su similitud morfológica con el ank egipcio, por lo que debemos suponer su origen en el extremo oriental del Mediterráneo. Sobre la presencia de esta simbología en Occidente girará nuestro trabajo, queriendo centrarnos en el uso que se hace de ella en las primeras emisiones monetales de la Península Ibérica y en su propagación en el espacio y en el tiempo, pretendiendo esclarecer algo sobre el círculo de influencia de este culto divino.

Pero no veremos a la diosa reflejada en monedas hasta fechas más tardías (siglo III a.C.), cuando tienen lugar las primeras emisiones monetales en la Península Ibérica: Gadir, Ebusu y las colonias de la costa mediterránea del sur peninsular y en el interior de ésta región. Acerca de éstas, tenemos los inestimables cuartos y octavos de calco tanto de Gadir como de Ebusu. Estos serán anepígrafos y de momento solo representarán en sus tipos a las divinidades locales masculinas: Melkart para los gadiritas y Bes para los ebusitanos. No obstante hay versiones que quieren ver a Tanit reflejada en las monedas gaditanas, asociándola a su identidad solar. Será con la emisión monetal gadirita prototípica de Melkart en anverso y dos atunes en reverso, donde veamos la presencia de la simbología de Tanit en un claro contexto de protección/fertilidad sobre los recursos marinos. Entre los dos atunes del reverso se incluye el creciente lunar y la estrella. La leyenda es púnica, pero esta emisión tendrá continuidad incluso bajo dominio latino, dada la familiaridad que los gaditanos tendrían con ella.

En la región minera de Porcuna (Jaén) tenemos las cecas de Cástulo (Kastylo) y Obulco. Esta región podríamos englobarla dentro del territorio de influencia turdetana o tartesia si la incluimos previa a la llegada de los pueblos colonizadores. En sus tipos monetales destacan la representación en los anversos de la esfinge y el toro. La esfinge es en sí una representación de la diosa Tanit, mientras el toro representaría los recursos ganaderos de la región y es aquí donde aparece nuevamente el creciente lunar y la estrella con la intención de evocar la protección de la diosa sobre los recursos económicos, como ya ocurría en las monedas de Gadir. Estas emisiones tendrán lugar desde el siglo II a.C. en adelante y bajo dominio romano la leyenda se latiniza pero se mantienen los tipos.

Volviendo a Gadir tenemos otra representación de la diosa diferente a las vistas hasta ahora. Se trata del caduceo. Este elemento siempre debe ser visto como elemento sacerdotal, lo que nos puede guiar en la presumible existencia de un templo dedicado a Tanit en la ciudad de Gadir cuyo sacerdocio quería dejar presencia en estas emisiones. Aparte del caduceo, también contienen el creciente lunar. Este caduceo también aparecerá en las emisiones de Bailo y Carteia, junto a delfines y estrellas, en Acinipo también tenemos presencia de crecientes lunares y estrellas de ocho puntas. Todo ello debemos verlo como símbolos de protección de los recursos económicos de las diferentes colonias, el mar y el campo. Todas ellas serán emisiones fechadas durante el siglo II a.C. y comienzos del siglo I a.C., previas a la imposición romana, cuando comiencen a variar las leyendas al latín. Por la costa mediterránea  tenemos los emplazamientos de Seks y Malaka. De esta última destacan emisiones de una deidad femenina con características solares, apareciendo el busto con la cabeza rodeada de rayos solares a modo de corona. Será en las emisiones de Seks donde volvemos a ver los tipos que venimos registrando, estrellas de ocho puntas y crecientes lunares protegiendo los recursos pesqueros. Estas son también emisiones del siglo II a.C.

Y siguiendo por la costa mediterránea hacia el levante, tenemos emplazamientos como Abdera. Las monedas atribuidas a ésta ceca no es que presenten tipos muy acordes con lo que venimos estudiando, más allá de la representación de delfines, a la que ya atribuimos a Tanit. Pero es curioso que sea ya en época imperial cuando tengamos una emisión de Tiberio donde se representa un templo con la estrella de ocho puntas en el frontón.

Y parece que es en época imperial cuando tenemos la última reminiscencia de éstos símbolos numismáticos en la región de la Baetica, una vez que todas las emisiones monetales se realizan bajo auspicio romano. Se trata de una moneda emitida en el III consulado de Adriano, que podemos ubicar en 128 d.C.

A partir de aquí estos símbolos se diluyen, teniendo mayor presencia en la parte Oriental del Imperio y luego en Bizancio, pudiéndosele relacionar claramente como germinación de los símbolos que representan al Islam, de un modo general y por similitud visual.

Autor: José Alejandro  Ortiz Correo para revistadehistoria.es

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Bibliografía:

LAS MONEDAS DE LA BETICA ROMANA; SAEZ BOLAÑO – BLANCO VILLERO, 1996, San Fernando.

CULTOS Y RITOS DE LA GADIR FENICIA; MARÍN CEBALLOS (Coord.), UCA, 2011.

ICONOGRAFÍA SAGRADA FENICIO-PÚNICA EN LAS MONEDAS DE HISPANIA (SIGLOS III AL I A.C.); MARÍN MARTÍNEZ, consultado en Dialnet.

TANIT EN LAS ESTRELLAS: RICARD MARLASCA, Revista de Estudios Orientales, Murcia 2001-02.

RECIPIENTES DE CULTO DE LA NECROPOLIS DE TOYA (PEAL DE BECERRO, JAÉN); PEREIRA SIESO, Toledo, 1999.

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De Sdanir – Trabajo propio, CC BY-SA 3.0, https://commons.wikimedia.org/w/index.php?curid=20720479

De Bardo_National_Museum_tanit.jpg: Sarah Murrayderivative work: — Habib M’HENNI [¿tell me?] – Bardo_National_Museum_tanit.jpg, CC BY-SA 2.0, https://commons.wikimedia.org/w/index.php?curid=11852046