La Misión Iwakura y la modernización del Japón

La Misión Iwakura y la modernización del Japón

Entre 1603 y 1868 Japón estuvo bajo el dominio del shogunato Tokugawa, un régimen hereditario burocrático-militar de origen feudal que mantenía al emperador solo como figura nominal (el monarca y su familia permanecían recluidos en Kyoto bajo supervisión de un gobernador militar que era intermediario del shogun) y que mantenía al país en el aislacionismo.

Cuando los cañones norteamericanos obligaron al shogun a abrirse al mundo y realizar tratados comerciales con las potencias occidentales, se desencadenaron cambios que llevarían a la caída del régimen y la modernización del Japón.

La Misión Iwakura y la modernización del Japón

En 1868 se inició un periodo conocido como “la Restauración Meiji” que se caracterizó por un interés en la unificación nacional para defenderse de la amenaza que suponía la cada vez mayor penetración extranjera, la abolición de los poderes feudales (daimyos, samuráis), la defensa de las tradiciones nacionales y el retorno de la figura del emperador –bajo el liderazgo del recién asumido Mutsuhito- como poder trascendental. Tras una breve guerra civil, para 1871 el “doble poder” que había existido en los siglos anteriores desapareció. El shogunato había sido derrotado, la casta samurai abolida y el Emperador pasaba a ser la figura unificadora del país.

Los debates en torno a mantener el aislacionismo de los Tokugawa o abrirse a las relaciones internacionales se dieron al interior del gobierno. Por eso entre 1871-1873 se envió a Europa y Norteamérica la “Misión Iwakura” con el objeto de revisar los “injustos tratados” firmados por el shogunato y conocer a los países occidentales con los que se estaba negociando.

La misma estaba liderada por Iwakura Tomomi, Okudo Toshimichi, Kido Takayoshi e Ito Hirobumi, y formada por alrededor de 50 funcionarios de la administración Meiji, estudiantes y traductores.

En diciembre de 1871 partieron del Puerto de Yokohama rumbo a los Estados Unidos. Fueron recibidos con grandes ceremonias en San Francisco y en Washington, pero les informaron que era prematuro hablar de los “injustos tratados”. Con la misma actitud fueron recibidos en Londres en 1872 y por parte del canciller Otto von Bismarck en Berlín en marzo de 1873. El argumento era que Japón carecía de una legislación e instituciones de justicia similares a las occidentales como para llevar adelante la negociación de los tratados.

Excepto Okudo -que había realizado un intercambio como estudiante antes de la Restauración Meiji- para los demás miembros de la Misión era la primera vez que salían del país. Aunque no obtuvieron las negociaciones que querían, las observaciones que realizaron en los países visitados les llevaron a concluir que Japón debía realizar reformas radicales de sus sistemas legales y económicos a fin de estar en condiciones de negociar en plano de igualdad con Occidente.

Tras la Misión, la modernización del país se aceleró. Se creó un Ministerio del Interior que tendría bajo su control las Prefecturas (provincias) y las ciudades. Además se iniciaron reformas educativas, de las clases sociales, militares, agrícolas y económicas. Al mismo tiempo las nuevas Fuerzas Armadas imperiales reprimieron levantamientos de samuráis que querían defender sus privilegios perdidos.

Para 1881 surgieron dos partidos políticos que presentaron proyectos de reforma política: el Liberal (Jiyuto), que proponía una democracia popular basada en las ideas Jean-Jacques Rousseau, y el Progresista (Kaishinto) que proponía un sistema constitucional restringido al estilo británico. En 1882 surgió el Partido Imperial (Rikken Teiseito), que proponía un régimen al estilo prusiano con el emperador como líder absoluto.

Por otro lado, el gobierno imperial comenzó a procurarse la presencia de consejeros extranjeros para que participaran de las reformas. En 1875 había unos 500 o 600, y ese número se elevó a 3000 para 1890. Los consejeros alemanes se emplearon especialmente para la organización de las Universidades y las carreras de Medicina. Hermann Roesler y Albert Mose participaron en la redacción de la Constitución, y Ludwig Reiss creó la Escuela de Estudios Históricos en la Universidad de Tokyo. Los expertos estadounidenses organizaron las colonias agrícolas y el Servicio Postal. Los británicos se ocuparon de los ferrocarriles, la Marina, las relaciones internacionales y las obras públicas. Los franceses sirvieron como instructores militares y en la redacción de los códigos legales. También hubo numerosos maestros de arte italianos.

Gracias a la Misión Iwakura, Japón comprendió que si querían abolir la extraterritorialidad que reclamaban los extranjeros (no ser juzgados por las leyes japonesas sino por las de su propio país) tenían que reemplazar el sistema legal de inspiración china y confuciana por uno al estilo occidental. Así compilaron un Código Penal y de Procedimiento Criminal de inspiración francesa, y un Código Civil con contribuciones francesas y prusianas.

El sistema legal japonés ya estaba encaminado antes de la sanción de una Constitución. Los proyectos más liberales presentados por la oposición fueron desestimados, y funcionarios como Iwakura e Ito crearon una oficina dependiente de la Casa Imperial –para dejar fuera a la oposición- dedicada a la redacción de una nueva Constitución. Aunque ésta tuvo un carácter más aristocrático ya que centralizaba el poder en la familia imperial y en los funcionarios del régimen, también instauraba una Cámara Baja en la Dieta o Parlamento de elección democrática.

El 11 de febrero de 1889, fecha tradicional en que se conmemora la asunción de  la dinastía Yamato, el emperador Mutsuhito aprobó la nueva Carta Magna para el pueblo japonés.

Autor: Luciano Andrés Valencia para revistadehistoria.es

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Bibliografía

  • Artehistoria: https://www.artehistoria.com/es/contexto/shogunato-tokugawa.
  • Borga, Juan y Sawada, Emilio; (1992) Japón: ¿porqué es cómo es?, Santiago, Ediciones Lord Cochrane (Colección Muy Interesante).
  • Enciclopaedia Britannica, britannica.com, artículos: “Empire of Japan” y “Shogunate”.
  • Enciclopedia de Historia del Mundo: https://www.worldhistory.org/trans/es/1-16129/shogun/.
  • Enciclopedia Hispánica (1992), artículo: “Japón”, Encyclopedia Britannica Publisher.
  • Hall, John Whitney; (1973) El Imperio Japonés, Barcelona, Siglo XXI Editores (Historia Universal, volumen 20).
  • M., Abel; (2020) “La restauración del poder imperial. La era Meiji, el nacimiento del Japón moderno”, National Geographic, 23 de octubre.
  • Martínez Legorreta, Omar; (2011) “De la modernización a la guerra”, en: Tanaka, Michiko (coord.); Historia Mínima de Japón, México, El Colegio de México.

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