Hochseeflotte. La Flota de Alta Mar del Kaiser: El desafío naval del Imperio Alemán

La Flota de Alta Mar del Kaiser: El desafío naval del Imperio Alemán
El nacimiento de una potencia naval
A finales del siglo XIX, Alemania buscaba consolidarse como una potencia de primer orden. La unificación en 1871 había otorgado al Reich una base industrial formidable, pero su influencia global aún estaba lejos de igualar a la del Reino Unido, que controlaba extensos territorios coloniales y disponía de la marina más poderosa del mundo.
El káiser Guillermo II, convencido de que una flota sólida era imprescindible para garantizar la seguridad y proyección del Imperio, encontró en el almirante Alfred von Tirpitz al arquitecto ideal para materializar sus ambiciones. En 1898, se promulgó la primera Ley Naval, que establecía un ambicioso programa de construcción de acorazados, cruceros y destructores. El objetivo era claro: desafiar el predominio británico en los mares y convertir a Alemania en una potencia con capacidad de disputar el control del Atlántico y otras rutas estratégicas.