José de Ribas, el español que fundó Odesa
Una de las calles más importantes de la ciudad ucraniana de Odesa tiene por nombre “Deribasovskaya” en honor de su fundador, el militar español José Pascual Domingo de Ribas y Boyons, más conocido en la Rusia del siglo XVIII como Ósip Mijáilovitch Deribás, nacido en el Reino de Nápoles (vinculado dinásticamente a España) en 1749.
José de Ribas, el español que fundó Odesa
Potemkin y Crimea
Pero José de Ribas, que era un hombre de acción, pronto reparó en que la Corte no era lo suyo y en 1783, después de nueve años en San Petersburgo, consiguió entrar al servicio del nuevo favorito de la zarina, el principe Grigori Potemkin, con el que viajaría al sur de Ucrania. En poco tiempo Ribas, sería ascendido a coronel y posteriormente, a brigadier. Ayudaría a Potemkin a anexionar Crimea a Rusia , y a construir una nueva flota del Mar Negro y el puerto de Sebastopol, que será su base.
Los sucesivos éxitos militares en la zona del Mar Negro pusieron pronto de manifiesto las dotes militares de José de Ribas al que, tras una gran actuación en la batalla naval del estuario de Dniéper, le fue entregado el mando de la nueva flotilla de remos del Mar Negro, cuyos efectivos eran en su gran mayoría cosacos. José de Ribas los instruyó y convirtió en una temible fuerza de choque para operaciones de desembarco, consiguiendo con ellos la toma de la fortaleza de Ochakov, en la estratégica isla de Berezán, que le valió el ascenso a general.
En 1789, José de Ribas consolidó su reputación tomando la estratégica población de Hadjibei durante la noche, con su fortaleza costera de Yeni Dunai, protegida por una amplia escuadra turca que ni siquiera reparó en el paso de la flotilla rusa. A José de Ribas aquel lugar le pareció que era ideal para la construcción de un gran puerto militar y comercial, y sería precisamente allí donde levantaría más tarde la ciudad de Odesa.
El sitio de Ismail
Pero Ribas hubo de esperar hasta el año siguiente para cosechar su mayor victoria. En aquel momento los generales rusos no podían avanzar hacia Estambul al encontrarse taponados ante los muros de la fortaleza de Ismail, a orillas del Danubio, pero José de Ribas logró conducir a su flota a través de la desembocadura del Danubio y remontó el río hasta la Ismail, cercándola desde la parte sur tras destruir un centenar de naves turcas. Días después, Ismail cayó en las manos rusas después de enviar nueve columnas para asaltar la fortaleza según el plan diseñado por Ribas. Fue una de las mayores masacres de la época y una victoria legendaria para los rusos, que aún hoy en día conmemoran en cada aniversario. Por esta victoria, Ribas recibió una espada de oro cubierta de diamantes y propiedades en Bielorrusia con más de 800 siervos. De esta forma, José de Ribas entró a formar parte del círculo de las águilas de Catalina, formada por capitanes victoriosos. Una año más tarde el imperio otomano se vería empujado a pedir la paz. El Tratado de Jassy, con la firma de Ribas en 1792 como uno de los tres plenipotenciarios nombrados por Potemkin para negociar, supuso la cesión a Rusia de toda la orilla norte del Mar Negro.La fundación de Odesa
Ribas, que fue nombrado contraalmirante y más tarde vicealmirante, se puso manos a la obra para lograr unos de los sueños de Potemkin, una San Petersburgo del sur, al igual que hizo Pedro el grande con su capital del Báltico. Ribas luchó con ahínco para conseguir la aprobación de la Bahía de Hadjibei como lugar de ubicación para la nueva ciudad, ya que existían proyectos rivales para construirla en otros lugares. Finalmente, con un decreto personal, Catalina le encomendó la construcción de lo que sería la ciudad de Odesa. En sólo dos años, la costa del Mar Negro vio nacer una nueva ciudad y un puerto visitado por barcos mercantes de toda Europa, llegando a ser en el siglo XIX, la tercera ciudad del imperio, después de San Petersburgo y Moscú.
La conspiración contra el Zar
José de Ribas en esos momentos estaba en su mejor momento; era dueño de extensas propiedades y de un pequeño imperio en el que podía manejarse con absoluta libertad, pero tras la muerte de Catalina en 1796 y la llegada al trono de su discutido hijo Pablo, éste llamó a José de Ribas a San Petersburgo para abrirle un proceso por supuesta malversación en la construcción de Odessa.
Tal acusación parecía suponer el final de la carrera de José de Ribas, pero éste se las arregló para revertir la situación y tras un juicio absolutorio le fueron devueltos todos sus cargos, aunque se le ordenó permanecer en Petersburgo sin que nunca más volviera a la ciudad que fundó. El zar Pablo se aproximó a Bonaparte con la intención de castigar a los ingleses y austríacos por traidores, pero la perspectiva de una guerra con Inglaterra no era bien vista ni deseada por la nobleza y dirigentes rusos. Ribas era almirante, pero un contubernio realizado por opositores, le hizo caer en desgracia y Pablo lo apartó de sus cargos en marzo de 1800. De esta forma, Ribas, contactó con los descontentos e inició la conspiración contra Pablo I. Sin embargo, no pudo ejecutar el magnicidio planeado al verse afectado por unas fiebres crónicas durante una de sus campañas, falleciendo el 2 de diciembre de 1800. Algunas fuentes comentan que parte de los conspiradores envenenaron a su cómplice por temor a que en su delirio pudiera delatarlos. Independientemente, Pablo I fue asesinado el 11 de marzo de 1801 por un grupo de oficiales que irrumpió de noche en el castillo de San Miguel.
Autor: Ignacio del Pozo Gutiérrez para revistadehistoria.es
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Bibliografía:
Diego Merry del Val: “José de Ribas: Un genio militar al servicio de la zarina” en Revista Clío, nº 78.
DiegoMerry del Val: “El súbdito de la Zarina”, Roca Editorial, Madrid, 2008.
Francisco Díaz de Otazu Güerri; “José de Ribas, el español que conquistó Odesa”, Revista General de la Marina, Vol 254, MES 5 (Mayo), 2008 Vol. 254, MES 5 (Mayo), 2008, págs. 585-589
Página web: http://www.historiasdeleste.com/2009/10/de-como-un-espanol-fundo-odesa/
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