El Tostado, la antítesis de Torquemada
Nacido en Madrigal de las Altas Torres (Ávila) hacia 1410, fue hijo de Alonso Fernández Tostado y Catalina Alonso de Ribera. Fue conocido como Alfonso (Alonso) el Tostado.
La vida de Alfonso discurre bajo el reinado de Juan II, durante la primera mitad del siglo xv. Madrigal, Salamanca y Ávila fueron los enclaves de su breve vida.
Alfonso de Madrigal, el Tostado
Citó en sus escritos diversos textos de autores clásicos: Homero, Lactancio, Séneca, Pitágoras, Ovidio, Virgilio, Cicerón, Platón, San Agustín y Aristóteles. Demostró una enorme capacidad de memoria para retener sus lecturas. Escribió una amplia e ingente obra de vastas dimensiones, alcanzando fama de escritor infatigable, por lo que en su tiempo se hizo popular la frase
«Escribes más que el Tostado».
Como queda dicho, Alfonso vivió en la primera mitad del siglo xv, coincidiendo con el reinado de Juan II. El rey le tuvo como asesor y amigo, ya que Juan II residió en el palacio de Madrigal, de donde Alfonso era natural. En 1442 Juan II pide a Alfonso que viaje a Roma para resolver un litigio con Alfonso V de Aragón ante el pontífice. El Tostado aprovecha el viaje a Italia para formular en Roma su doctrina teológica.
Escribe su obra Defensorium trium conclusionum. Su exposición fue malinterpretada y solicita al papa Eugenio IV aclarar sus tesis. Tres cardenales (uno de ellos, Juan de Torquemada) designados por el pontífice examinaron las proposiciones del Tostado y señalaron como no ajustadas cinco de ellas. Los argumentos del Tostado fueron tergiversados.
Se trataba de un enfrentamiento entre talantes muy diversos: el duro y estricto de Torquemada y el democrático y conciliador del Tostado. La dura experiencia de su estancia en Roma y Siena hizo que en el viaje de regreso a España decidiera retirarse al monasterio de Scala Dei (Tarragona), retiro que inició el 6 de enero de 1444 y que durará un tiempo.
El 15 de abril de 1444 el rey Juan II llama a Alfonso para nombrarle consejero y canciller del monarca, lo que motivó que dejara el monasterio antes de lo previsto. Como Juan II era aficionado a la música y le gustaban las cosas de Italia, quería estar rodeado de gente como Alfonso. El Tostado fue un hombre medieval abierto a un nuevo estilo de vida. Fue un humanista reacio a dejarse influenciar por los modelos de la Antigüedad y que intentó compaginar el humanismo con la teología. Aristóteles fue su gran modelo.
En su época no existía aún la imprenta y por tanto Alfonso no pudo ver impreso ninguno de sus trabajos, a pesar de escribir tantas obras. La invención de la imprenta tuvo lugar veinte años después de su muerte. Sus obras manuscritas fueron divulgadas más tarde por la imprenta: su primera obra impresa, el Evangelio de San Mateo, tardará unos veinticuatro años en ver la luz. La reina Isabel quiso promover la divulgación de las obras del Tostado, pero hasta el reinado de su nieto Carlos V no pudo ser satisfecho aquel deseo.
Autor: Yutaka Suzuki para revistadehistoria.es
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Bibliografía:
Yutaka Suzuki 2015 Personajes del siglo xv, Origenes del Imperio español.
ISBN: 9788460690399.