La maldición de la familia Kennedy

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El origen de la familia Kennedy puede rastrearse hasta 1849. Fue en ese año cuando Patrick Kennedy y Bridget Murphy llegaron a Estados Unidos desde Irlanda.

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Sin embargo, el auténtico fundador del “Clan de los Kennedy” fue su hijo: Patrick John “P.J” Kennedy.

La maldición de la familia Kennedy

P.J fue el primer miembro de la familia en adentrarse en el turbio mundo de la política y los negocios. P.J trabajó como estibador en Boston desde los catorce años, y fue esta experiencia la que le impulsó a construir con desesperación una fortuna para su familia.  Como miembro del Partido Demócrata, P.J llegó a ocupar un asiento en el Senado de  Massachusetts. Joseph Patrick Kennedy Sr., el hijo de P.J y Mary Hickey, es el responsable de cimentar los logros de su padre y de continuar la trayectoria ascendente de sus negocios.

Aunque sus diferencias con Franklin Delano Roosevelt impidieron a Joe Kennedy alcanzar su sueño de llegar a ser presidente y le apartaron de la política (siendo embajador en Reino Unido, insistió en acercarse políticamente a la Alemania nazi), Kennedy luchó denodadamente por situar a sus cuatro hijos (Joe Jr, John, Robert y Patrick) en un lugar privilegiado en el campo de juego de la democracia estadounidense.

No obstante, Joe Sr. estaba muy preocupado por el daño que la díscola y atractiva Rosemary Kennedy (una de sus hijas) podía causar a la reputación de la familia. Ni corto ni perezoso, Joe Sr. la mandó lobotomizar. A la edad de 23 años, Rosemary perdió la capacidad de hablar y de moverse.

La muerte de su hijo primogénito, Joe Jr. , en combate durante la 2ªGuerra Mundial supuso un duro golpe para la familia. Joe Kennedy necesitaba un sustituto para ocupar su puesto al frente de la familia. Joe siempre había pensado que Joe Jr. podría ser presidente de los Estados Unidos, y trasladó estas aspiraciones a su segundo hijo, John Kennedy.

John Kennedy, un héroe de guerra y escritor que soñaba con ser periodista (recibiría el Premio Pulitzer en 1957), aceptó esta imposición a regañadientes.

En 1961, John F. Kennedy alcanzó la presidencia tras unas duras elecciones disputadas con el entonces vicepresidente Richard Nixon. El breve mandato presidencial de Kennedy marca el comienzo de una de las etapas más convulsas en la historia de Estados Unidos.  El posicionamiento de la Cuba castrista en la órbita de la Unión Soviética, el movimiento por los derechos civiles, la invasión de la Bahía de Cochinos, la expansión del comunismo en Latinoamérica, la carrera espacial…estos son algunos de los problemas a los que Kennedy tuvo que enfrentarse.

John F. Kennedy encarnó, todavía lo hace, los más altos ideales estadounidenses: la juventud, la inteligencia, el encanto, el liberalismo, la tolerancia y el progresismo. Se convirtió en un símbolo de esperanza, en una promesa de reconciliación dentro y fuera de las fronteras estadounidenses, en un síntoma de la revolución pacífica que se avecinaba.

John F. Kennedy fue asesinado en Dallas, el 22 de Septiembre de 1963.  Lee Harvey Oswald, el supuesto asesino, fue asesinado por Jack Ruby días después cuándo se dirigía a declarar. Jack Ruby tenía vínculos con la mafia y con Richard Nixon. La evidente conspiración todavía no ha salido a la luz.

Robert “Bobby” Kennedy había sido Fiscal General durante el mandato de su hermano, y tras su muerte se convirtió en senador por el estado de Nueva York. El 5 de Junio de 1968, ganó las elecciones primarias del Partido Demócrata y se convirtió en candidato a la presidencia.

Aquella misma madrugada, Sirhan Sirhan, un ferviente anti-sionista, se acercó a él y le disparo en el pecho y la cabeza. “Bobby” Kennedy murió poco después.

En las elecciones presidenciales de ese año, Richard Nixon se convirtió en presidente de los Estados Unidos. De nuevo, la evidente conspiración no salió a la luz.

El viejo Joe Kennedy Sr. murió el 18 de Noviembre de 1969.  El último hijo de Joe Kennedy Sr, Ted Kennedy, se convirtió en el cabeza de familia. “Bobby” había tenido once hijos. Si a ellos se les sumaba el hijo de JFK, el destronado príncipe John Jr, el futuro estaba más que asegurado, pero la debilidad de la familia era más que evidente y se empezaba a hablar de una “maldición de los Kennedy”.

Los Kennedy se vieron apartados de la primera línea de la política tras el escándalo de Chappaquiddick. Ted Kennedy viajaba en un coche con una compañera de campaña, Mary Jo Kopechne, cuándo su vehículo se salió del puente por el que transitaban y cayó al agua. Ted consiguió llegar a tierra firme, pero no avisó a la policía hasta que transcurrieron diez horas. Fue condenado a dos meses de prisión por omisión del deber de socorro, y su carrera presidencial se truncó para siempre.

A partir de ahí, todo fue de mal en peor para la “familia real” de América. En 1984, David, uno de los hijos de “Bobby” Kennedy, murió de una sobredosis. Otro hijo de Bobby, Michael, falleció en un accidente de esquí en 1997. En 1991, un sobrino de Ted Kennedy fue acusado de violación. Sin embargo, el golpe más duro todavía estaba por llegar.

John Kennedy Jr. (o simplemente John-John) vivió una vida turbulenta en la que hizo prácticamente de todo, sin dejar ningún legado.  Fue periodista, playboy, editor, piloto, abogado y planeaba convertirse en político.

El 16 de Julio de 1999, John-John cogió su avioneta y puso rumbo hacía Cape Cod. Su avioneta desapareció en el Océano Atlántico.

John-John se esfumó en el viento a la manera de Antoine de Saint-Exupery. Con su estela, se perdió para siempre la última esperanza de la política estadounidense. La “familia real norteamericana” no se consumió en una revolución atronadora al estilo de los Habsburgo, sino que cayó presa de la silenciosa fatalidad  del destino, de un derrocamiento invisible al estilo americano.

Autores: Pablo Menéndez Fernández y Náyade Libertad García Huelves para revistadehistoria.es

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GRDP

Bibliografía:

  • Collier, Peter y Horowizt, David.A. Los Kennedy: un drama americano. Tusquests, 2011.
  • Hersh, Seymour. The Dark Side of Camelot. Harper Collins, 1998.

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