La muerte de Francis Bacon tras un experimento
Francis Bacon fue uno de los filósofos, escritores y políticos más influyentes de la historia de la humanidad. Nacido en Londres en 1561, es considerado como el padre del método científico moderno y su pensamiento ha tenido un impacto significativo en la filosofía, la política y la ciencia. Sin embargo, su vida terminó de manera trágica tras un experimento que llevó a cabo en 1626.
La muerte de Francis Bacon tras un experimento
Bacon comenzó su carrera política como miembro del Parlamento inglés en 1584, y posteriormente desempeñó las funciones de abogado y consejero de la reina Isabel I. En 1603, con la llegada al trono de Jacobo I, Bacon se convirtió en consejero del rey y más tarde en Lord Canciller de Inglaterra.
Aunque fue un hombre influyente en la política, su mayor legado se encuentra en sus escritos filosóficos y científicos. En su obra más importante, «Novum Organum«, Bacon propone una nueva forma de pensar y hacer ciencia basada en la observación empírica y la experimentación. Según él, la razón y la experiencia son las herramientas más poderosas para descubrir la verdad sobre el mundo natural.
A pesar de su gran contribución al pensamiento científico, la muerte de Bacon fue el resultado de un experimento “fallido”. Durante un viaje en carruaje de camino a visitar al rey, Francis Bacon se encontró inmerso en una discusión con el médico que lo acompañaba, sobre la similitud entre la nieve y la sal, y si ambas sustancias podrían utilizarse para conservar los alimentos de manera fresca.
A pesar de que la salazón era común en ese momento, el uso del frío para la conservación era una práctica poco conocida. Al ser un defensor acérrimo del método científico y la experimentación, Bacon decidió detener el carruaje en medio del camino para satisfacer su curiosidad.
En su camino, los dos hombres llegaron a una granja y solicitaron a la dueña un pollo muerto y limpio para llevar a cabo su experimento. La campesina accedió a la petición y sacrificó y preparó el pollo para ellos a cambio de unas monedas. Ambos rellenaron el pollo y lo cubrieron con nieve para ver si el frío podía conservar el alimento en buenas condiciones durante un tiempo. Realizaron el experimento en medio del campo, mientras nevaba y se encontraban de arrodillas en la nieve. Sin embargo, la operación tuvo un desenlace trágico. A pesar de que el experimento fue exitoso en cierta medida, ya que demostró que el frío podía conservar los alimentos, Bacon no pudo celebrarlo ni conocer el resultado. Enfermó rápidamente y, pocos días después, falleció a causa de una neumonía el 9 de abril de 1626.
Aunque el experimento en sí mismo no fue la causa directa de su muerte, sí se convirtió en una anécdota que ilustra los peligros que pueden ocurrir al realizar experimentos sin la debida precaución y cuidado.
Autor: Juan Álvarez-Nava García para revistadehistoria.es ->Sigue al autor en Instagram en @elprofecurioso
¿Eres Historiador y quieres colaborar con revistadehistoria.es? Haz Click Aquí
Bibliografía
Frances Yates, The Occult Philosophy in the Elizabethan Age, Londres, Routledge & Kegan Paul, 1979, p. 61-68. Trad.: La filosofía oculta en la época isabelina, FCE, 1988.
Mary Heese, «Francis Bacon’s Philosophy of Science», en Essential Articles for the Study of Francis Bacon, ed. Brian Vickers (Hamden, CT: Archon Books, 1968), p. 114-139.