El reino maya de Calakmul, una potencia en la selva
En la exuberante selva del sur de México, en el actual estado de Campeche, se encuentra la antigua ciudad de Calakmul, una de las capitales más importantes de la civilización maya. Una majestuosa urbe que, en su apogeo, rivalizó en poder e influencia con la ciudad de Tikal, en la actual Guatemala.
El reino maya de Calakmul, una potencia en la selva
La ciudad de Calakmul estaba estructurada alrededor de un núcleo central, donde se concentraban los edificios más notables, como las pirámides, las plazas ceremoniales y los palacios. Este núcleo estaba rodeado por una serie de barrios residenciales de distintas categorías sociales, que se extendían hasta una periferia de tierras de cultivo y zonas de recolección.
Los monumentos más emblemáticos de Calakmul son sus pirámides. La más alta, conocida como la Estructura Dos, se eleva unos 45 metros sobre la plaza central. A su lado se encuentra la Estructura Uno, otra pirámide de considerables dimensiones. Ambas estructuras, con sus escalinatas empinadas y sus templos en la cima, servían como centros ceremoniales y probablemente también como residencias para la élite gobernante.
Los hallazgos arqueológicos revelan que Calakmul era una ciudad próspera y cosmopolita. Las excavaciones han desenterrado objetos de jade, obsidiana, cerámica finamente decorada, conchas marinas y restos de textiles y cuero, que evidencian el intenso comercio que mantenía con otras regiones mayas y más allá. Los murales pintados y las inscripciones jeroglíficas, que adornaban los edificios públicos y privados, reflejan la rica vida cultural y religiosa de la ciudad.
El gobierno de Calakmul se caracterizaba por una monarquía hereditaria, donde el poder era transmitido de padres a hijos. Los gobernantes de Calakmul se hacían llamar «K’uhul Kaan Ajaw», que significa «Señores Divinos de la Serpiente». La serpiente era un animal sagrado para los mayas y su uso en el título real refleja el fuerte componente religioso en la autoridad de los reyes.
En su política exterior, Calakmul se destacó por sus alianzas y conflictos con otras ciudades-estado mayas. Una de las rivalidades más conocidas fue la que mantuvo con Tikal. Las inscripciones jeroglíficas de ambas ciudades dan testimonio de las batallas y las alianzas matrimoniales entre las casas reales, en un intento por dominar la región.
A pesar de su gran poder, Calakmul no fue inmune a las crisis que sacudieron al mundo maya durante el período Clásico Tardío (600-900 d.C.). Las inscripciones jeroglíficas indican que la ciudad experimentó una serie de conflictos internos, probablemente relacionados con luchas por el poder, así como con sequías y otras calamidades naturales.
La última mención de un gobernante de Calakmul en las inscripciones mayas data del año 909 d.C. Después de esta fecha, la ciudad comenzó un proceso de abandono que se aceleró en el siglo X. Como muchas otras ciudades mayas, Calakmul fue gradualmente engullida por la selva, quedando sus monumentos ocultos bajo una espesa capa vegetal durante siglos.
El redescubrimiento de Calakmul ocurrió en 1931, cuando el explorador Cyrus L. Lundell se topó con la ciudad mientras realizaba una expedición botánica. Sin embargo, las primeras excavaciones sistemáticas no comenzaron hasta la década de 1980, a cargo de arqueólogos mexicanos y estadounidenses.
Las investigaciones arqueológicas en Calakmul han aportado valiosa información sobre la historia, la cultura y la vida cotidiana de los mayas. Los descubrimientos incluyen tumbas reales con ricos ajuares funerarios, inscripciones jeroglíficas que registran los eventos históricos de la ciudad, y murales pintados que ilustran escenas de la vida diaria y de las ceremonias religiosas.
Uno de los hallazgos más espectaculares fue la tumba del rey Yuknoom Took’ K’awiil, descubierta en 1998 en la Estructura Dos. Este gobernante, cuyo nombre significa «Garra de Fuego que Toma la Serpiente», reinó en la segunda mitad del siglo VII, durante el apogeo de Calakmul. La tumba contenía un rico ajuar funerario, incluyendo joyas de jade, cerámica pintada, conchas marinas y huesos de animales.
A pesar de los avances en la investigación, Calakmul todavía guarda muchos secretos. Gran parte de la ciudad permanece sin excavar y es probable que futuras exploraciones revelen nuevas facetas de esta fascinante urbe maya.
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