Yo sobreviví al COVID y al Vesubio
No todos los afectados por la erupción del Vesubio murieron bajo sus escombros. Algunos habitantes de Pompeya o Herculano, entre las ciudades más conocidas afectadas por el desastre del volcán, pudieron sobrevivir aunque les esperaba otra muerte segura: el “Covid” del siglo I de nuestra Era.
Veremos algunos aspectos que recogen las fuentes clásicas sobre pandemias o enfermedades extrañas que se extendieron por Europa o África, detallando el número de fallecidos y algunos nombres de sus supervivientes que la propia epigrafía recoge y eludieron estas muertes concretas.
Yo sobreviví al COVID y al Vesubio
PANDEMIAS EN LA ANTIGÜEDAD CLÁSICA Y ALGUNOS DE SUS SUPERVIVIENTES
Por desgracia tenemos un preocupante tema de actualidad mundial que es la desgraciada pandemia provocada por el Sars-Cov-2 (Covid 19), un nuevo virus conocido desde diciembre del 2019 declarado en Wuhan (República Popular China) como una neumonía vírica cuyo efecto más grave es la muerte.Pero este hecho no es un hito aislado en la Historia. Hemos tenido crisis como la del SIDA o la del Ébola, que si bien no tienen la categoría de pandemia, se pueden considerar como elementos de la naturaleza, modificados para su control y búsqueda de posible cura, que pueden convertirse en armas de guerra. No pretendemos indicar que el Covid 19 se trate de algún arma de guerra ni entraremos a debatir si fue manipulado genéticamente con fines experimentales pues no es el objetivo de este estudio. Analizaremos qué otros hechos acaecidos a lo largo de la Historia, sobre todo en el siglo I de nuestra Era, han sido similares a la situación en la que vivimos, máxime si elegimos un lugar concreto como fue Pompeya en el que las desgracias se acumularon.
El médico Hipócrates en el siglo V a.C. habló de la tuberculosis o enfermedades extrañas que se expandieron en Atenas en el 430 a.C. en el contexto de las Guerras del Peloponeso, según Tucidides. También se relató una epidemia en Babilonia durante el 120 a.C. o la Peste de Comodo entre el 189 y 190 d.C. y la Peste Cipriana entre el 249 y 262 d.C. que tuvo lugar en Grecia y Roma, determinándose una media de 5000 muertes diarias (Galeana, 2020). También se dieron plagas y pandemias no solo con Cipriano en el siglo III d.C., sino también con Aureliano en el siglo V d.C. o Justiniano en el siglo VI d.C. en el que durante 60 años tras su reinado hubo una peste que mermó a la población mediterránea (Ledermann, 2003).Todos conocemos los hechos que destruyeron Pompeya, Herculano y otras poblaciones cercanas, por lo que no entraremos a detallar esta cuestión al haber mucha bibliografía al respecto. En este contexto se dio la muerte del historiador Plinio el Viejo en una hazaña por salvar a las personas que pretendían huir en barco. Su sobrino Plinio el Joven lo atestiguó veinte años después en una carta remitida a Tacito. En ella habló que su tío nunca volvió con vida, pero sin embargo si hubo otros supervivientes como Rectina, Aulio Furio Saturnino, Flavio Cresto o Lucio Cecilio Giocondo. La epigrafía ha podido documentar a otros supervivientes como Marcus Caninius Botrio, Novella Primigenia e incluso a Rectina a la que aludía Plinio el Joven. Son más de 2600 los epígrafes que aluden a Pompeya y unos 940 para Herculano, o a habitantes procedentes de ellos, recogidos en las bases de datos especializadas epigráficas por lo que creemos que no fueron los únicos en escapar de la tragedia del Vesubio. Llegaron a describirse síntomas de úlceras de garganta, sarpullidos negros y finalmente la muerte que fue masiva, extendiéndose entre Europa y África, constatando unos 2000 fallecidos diarios. Esta pandemia se dio durante los años 65 y 90 d.C., en tiempos de la erupción del Vesubio, como variante del virus ADN-Variola. Sin embargo, aquellos nombres que hemos dado sobrevivieron al Vesubio y a la pandemia, pues sus epígrafes fueron localizados en poblaciones donde se refugiaron y tuvieron otro tipo de muerte distintas a las que cuestionamos.
Se cree que en el siglo VI, en el 541 de nuestra Era, la pandemia de la Peste Bubónica llegó a Europa procedente de China, según Procopio de Cesarea, debido a los intercambios comerciales, por lo que no se descarta que las enfermedades anteriores víricas proviniesen del extremo oriente en los primeros intentos de contacto de Roma con China.
Autor: Dr. José David Mendoza Álvarez. Arqueólogo y Doctor Investigador en grupo RNM-162 de la Escuela Técnica Superior de Arquitectura de la Universidad de Sevilla para revistadehistoria.es
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Bibliografía:
Galeana, Patricia (2020): “Las epidemias a lo largo de la Historia”, Antropología Americana, 5(10), pp. 13-45.
Ledermann, Walter (2003): “The Man and his epidemics through the History”, Revista Chilena de Infectología, 20, pp. 13-17.
Muñoz-Sanz, Agustín (2012): “Marco Aurelio Antonino (121-180 d.C.), filósofo y emperador de Roma, y la peste de Galeno”, Enfermedades Infecciosas y Microbiología Clínica, 30 (9), 515-588.
WEBGRAFÍA
https://elpais.com/cultura/2020/04/07/babelia/1586247782_471052.html (consultado el 31 de julio de 2021).
https://www.abc.es/cultura/abci-no-todos-murieron-pompeya-identifican-supervivientes-vesubio-201902200058_noticia.html (consultado el 31 de julio de 2021).
https://www.clarin.com/mundo/coronavirus-antigua-roma_0_Yp5bW2jc2.html (consultado el 31 de julio de 2021).
https://www.who.int/es/news-room/q-a-detail/coronavirus-disease-covid-19 (consultado el 31 de julio de 2021).
Buena comparación, saludos.