Vertumno y Pomona, un idilio muy floral

Vertumno y Pomona, un idilio muy floral

En la mitología romana nos encontramos con dos dioses que en su tiempo fueron muy venerados por los romanos, se trata de Vertumno y Pomona.

Vertumno y Pomona, un idilio muy floral

Respecto a Vertumno su origen es el de una divinidad etrusca, siendo además una de las deidades principales del panteón de esta cultura, llamado Voltumna o Voltumne y originario de Volsinia.

Tanto para los romanos como para los etruscos este dios encarnaba la personificación del cambio, del cambio en la  naturaleza cuando las flores pasan a ser frutos, guardián protector de los árboles frutales, simbolizaba además el paso de las estaciones, tenia además la facultad de poder transformarse en lo que desease.

En Roma las fiestas a este dios llamadas Vertumnalias tenían lugar en el mes de octubre, celebrándose así el paso del verano al otoño. Se le solía representar con una corona de frutas.

Respecto a Pomona se la solía representar con una hoz o un cuchillo de podar, era una divinidad netamente autóctona, bastante antigua en su origen.

Su nombre deriva de “pomun” fruto, siendo la protectora de los árboles frutales como Vertumno también de los jardines y huertos pero no de cualquier jardín o huerto sino de los bien cuidados por la mano del hombre, era tal su importancia que los romanos le tenían dedicado un  bosque sagrado , el pomonal, situado en la región conocida como Campus Silenius, entre Ostia y Ardea.

En su honor se celebraban unas fiestas cada año entre finales de octubre y principios de noviembre. Las manzanas eran la fruta consagrada a esta deidad.

Pomona se dedicaba totalmente al cuidado de sus hermosos jardines y huertos no mostrando ningún interés en sus muchos pretendientes hasta el punto de que para evitar que estos se le acercaran amuralló sus dominios, pero esto no supuso ningún impedimento para que Vertumno que era uno de sus cortejadores accediera a ella.

Aprovechándose de su don de transformación intentó llamar la atención de la joven transformado en boyero, segador, portador de uvas… pero nada daba resultado así que se transformó en una noble anciana, consiguiendo su propósito, y pudo alabar el trabajo de la diosa que escuchaba halagada sus palabras para luego pasar a hablarle de él mismo sin revelar su identidad para acto seguido relatarle una historia de amor con la cual esperaba doblegar definitivamente la voluntad de la deidad.

La historia que le contó es la siguiente: Ifis se había enamorado de Anaxareta y para conquistarla colgaba floridos ramos y hermosas guirnaldas en la puerta de esta que se mostraba insensible a los requerimientos amorosos del joven hasta el punto de jurar que jamás accedería a sus ruegos, Ifis desalentado por semejantes palabras acabó ahorcándose con uno de esos ramos que con tanto amor preparaba para la joven. El día del entierro el cortejo pasó por la casa de Anaxareta que en ese momento salía ajena a todo y desdeñosa miró hacia el féretro, cuando se dio cuenta de quien era el muerto quedo convertida en roca por castigo de los dioses.

Después de narrar esta historia el joven  adoptó su porte de dios y se mostró a Pomona en todo su esplendor, en esta ocasión la diosa ante la imagen de Vertumno y subyugada por sus palabras acabó concediendo su amor al dios.

Autor: I.C.Barrera para revistadehistoria.es

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Bibliografía:

Nasòn Publio Ovidio. Las metamorfosis.  Edicomunicación. S.A. 1999. Barcelona.

Muela Carmona Juan. Iconografía clásica . Ediciones Istmo. S.A. 2000. Madrid.

Impelluso Lucia. Héroes y dioses de la antigüedad. Diccionarios del arte. Grupo Electa. 2002. Barcelona.

 

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