Pirro, Rey de Epiro
Pirro vivió entre el 318 o 319 y el 272 a.C. y fue Rey del territorio de Epiro. Su historia se empieza a fraguar a la muerte de Alejandro Magno. Cuando en el 323 a.C. a sus 32 años, como resultado del efecto de alguna enfermedad exótica o, más probablemente a causa de un envenenamiento intencionado, Alejandro Magno, soberano del mundo, agoniza en su cama de Babilonia.
Rodeado por sus fieles generales, el quebrantado rey intenta articular unas últimas palabras para nombrar un sucesor y evitar así la descomposición del imperio pero, afectado ya incluso en el habla, solo parece distinguirse un débil “Krat´eroi” (“Al más fuerte”) balbuceado en sus últimas palabras, lo que se traduciría en decenas de años de cruentas guerras entre los legítimos herederos del joven emperador.
Pirro, Rey de Epiro
En 281 a.C., Roma enviará una flota de guerra a las proximidades de Tarento, un acto que supondrá la transgresión de los tratados pacíficos firmados con la colonia helénica, lo que será respondido militarmente por las autoridades tarentinas, encontrando Roma un pretexto para la guerra. Desesperados, los italotas tarentinos llamarán al prestigioso Pirro para librar su guerra.
En 280 a.n.e, el célebre rey desembarcará a la cabeza de un monstruoso ejército, que reforzará con jóvenes de la Magna Grecia, y que lo llevará a obtener las costosas victorias de Heraclea (280 a.C.) y Ásculo (279 a.C.) por la utilización de los onerosos elefantes contra los romanos, bestias jamás vistas en Italia hasta la fecha.
El Senado Romano rechazará entonces firmar la paz con Pirro por considerar una humillación claudicar ante un caudillo armado, por lo que éste, en cuanto se lo permitieron las circunstancias, reactivó la guerra contra los romanos. Sin embargo, la vuelta a las hostilidades no habría de ser tan triunfal como esperaba pues, aprovechando la experiencia de las batallas pasadas, los romanos habían pasado los dos últimos años investigando formas para contrarrestar en el campo de batalla a los elefantes, verdaderos artífices de las victorias de Pirro.“Otra victoria como ésta y estamos perdidos” Pirro, tras la batalla de Ásculo
Y así, por última vez, el ejército de Pirro se encontraría con los romanos, y lo haría en los campos de Benevento (275 a.C.), donde los imponentes elefantes de Pirro, habrían de darse la media vuelta y, como poseídos, aplastar inmisericordemente a las fuerzas del rey epirota, cuando los romanos prendieron fuego a unos cerdos chillones y los lanzaron contra el bloque de elefantes, que engendraron un caos en el campo de batalla.
Pirro, uno de los mayores enemigos de Roma y uno de los pocos enemigos que llegó a contemplar las murallas de la ciudad, tras una ausencia de seis largos años de campaña, regreso a Epiro (274 a.C.) junto a sus consumidos ejércitos y a sus casi agotados fondos. Atrás dejaba Roma, una potencia en constante crecimiento que pronto se enfrentaría a Cartago por la hegemonía del Mediterráneo.
“Perdió seis años en estas expediciones, en las que, si en los intereses salió menoscabado, el valor lo conservó invencible en medio de las derrotas (…). Lo que adquiría con sus hazañas lo perdía por nuevas esperanzas, y no sabía salvar lo presente, según convenía, pues codiciaba lo ausente y lo venidero”-Plutarco, sobre Pirro
No había pasado mucho tiempo organizando las vicisitudes de su propio reino cuando volvió a recibir una llamada de auxilio, esta vez de Argos (Esparta), que se encontraba sumida en una sangrienta guerra civil. Pirro, que jamás dudó en responder a las llamadas del destino, se mostró favorable a la intervención.
En cualquier caso, verdad o no, se dice que Pirro murió en combate, como no podía ser de otra manera, pues éste era un rey que se había criado entre soldados, un soldado que soñaba con emular a los grandes héroes, un héroe que con sus hazañas consiguió moldear a su favor la dura materia prima de la que se compone la Historia.
Escipión- Aníbal, para ti, ¿Quién es el mejor general de todos los tiempos?
Aníbal- “Alejandro Magno, Pirro y yo”
Autor: Manuel Ruiz Isac para revistadehistoria.es
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Bibliografía
Plutarco “Pirro y Gaio Mario”, Vidas Paralelas, Biblioteca Virtual Universal, Editorial del cardo
Alvar, Jaime. Domingo Plácido Suárez. Fé Bajo y Julio Mangas “Historia universal”, Editorial Historia 16 pp. 218-469
R.G. Grant “1001 Batallas que cambiaron el curso de la historia”, Ediciones Grijalbo, 2012
Philiph Matyszak “Legionario, el manual (no oficial) del soldado romano”, Editorial Akal
Carlos Fisas “Frases que han hecho historia” Editorial círculo de lectores, pp. 227-229
Filmografía
Histocast “Los enemigos de Roma”, de Mikel Carramiñana y Bikendi Goikouria (Ivoox)
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