Operación “Rey de Hierro”

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“Rey de Hierro” es uno de los apelativos que se ganó Felipe IV de Francia, llamado el hermoso.  Fue un rey de naturaleza rígida y severa; orgulloso de la grandeza de su linaje.  

El Rey de Hierro comienza su conspiración

 A principios del siglo XIV, convocó una reunión con las altas jerarquías de la Orden del Temple con el objetivo de llevar a cabo una posible fusión con otras órdenes militares. Jacques de Molay, el Gran Maestre de la Orden, era un monje cisterciense francés y abad de la abadía de Claraval que llegó a París ingenuamente con un gran cargamento de regalos creyendo que el rey de Francia, el rey de hierro, elogiaría sus servicios. Junto a él también iban numerosos caballeros templarios.
Pero, lo que no sabía el Gran Maestre es que la reunión era tan solo una argucia para reunir a las altas jerarquías templarias. La mañana del viernes 13 octubre de 1307 – una fecha que marcaría un hito en la historia como un día de superstición – todos los establecimientos templarios de Francia fueron atacados por sorpresa por decreto real.
Felipe el hermoso, el "Rey de Hierro"
Felipe el hermoso, el “Rey de Hierro”
Los caballeros fueron arrestados y acusados de crímenes que no habían cometido. Este hecho desencadenó en uno de los mayores escándalos públicos históricos. Las propiedades de Jacques de Molay fueron incautadas por el rey, así como la del resto de templarios.
Equipamiento de un Caballero Templario
Equipamiento de un Caballero Templario
La avaricia del monarca llamado apodado rey de hierro llevó a la destrucción de los templarios, porque la operación encubría la necesidad y la ambición de hacerse con todas sus riquezas y posesiones.  Entre las acusaciones más severas fueron idolatría, apostasía, ritos abominables y prácticas sexuales vergonzosas para la época como podía ser la homosexualidad.

Las torturas del Rey de Hierro

Los cargos totales llegaron a más de un centenar. Algunos de ellos fueron la adoración a un gato, la negación de la eucaristía o besos obscenos.
El mismo Felipe IV había acusado de fechorías similares al papa Bonifacio VIII cuatro años antes, solo por querer imponer en Roma a alguien más a su favor.
Ceremonia Templaria de admisión
Ceremonia Templaria de admisión
La detención de los templarios sin la autorización del pontífice, de quien dependía la Orden, hizo protestar a Clemente V, el actual Papa, pero el rey Felipe lo convenció con unas confesiones más que sospechosas obtenidas bajo métodos de tortura muy duros que obligaron a los templarios a confesar sus crímenes bajo el tortuoso dolor.
Le pidió personalmente la supresión de la Orden del Temple, en 1307, tras un juicio de siete años al que estuvieron sujetos cerca de quince mil hombres.
 
Finalmente los templarios cayeron bajo la tutela de la Inquisición, concedida por el papa Clemente V. Durante los cinco años siguientes al primer arresto, sus métodos de tortura fueron muy efectivos. Algunos de ellos eran mantener a los prisioneros colgados boca abajo o quemar sus cuerpos con carbón al rojo vivo, tal era la crueldad del Rey de Hierro.
La caída de los Templarios
La caída de los Templarios
Así, de los 138 templarios interrogados en parís, 105 admitieron haber negado a cristo durante sus ceremonias. Según el historiador George Smart «Muchas de las acusaciones se cebaron en lo que ocurría durante las ceremonias de iniciación, aunque nunca se encontró ninguna prueba física de mala conducta, ni testigos».
 
La iglesia aprovechó la vulnerabilidad de la Orden. El Propio De Molay tuvo que admitir los delitos imputados, pero dos meses después se retractó de su confesión asegurando que había sido vilmente torturado. Finalmente, junto con Geoffrey de Charney, maestre de Normandía, fueron quemados a orillas del Sena, en París. 
Jacques de Molay en la Hoguera
Jacques de Molay en la Hoguera
 
Bernard Saisset, obispo de Pamiers, dijo, refiriéndose a Felipe IV: «no es ni un hombre ni un animal, sino una estatua». 
 
Sin duda organizó la redada con mano de hierro, sin importarle haber acabado con una institución de doscientos años de antigüedad.

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