Napoleón: La campaña de 1814, los últimos días del Imperio
El imperio se encontraba rodeado de enemigos, en el frente del este los ejércitos de Silesia al mando del Mariscal prusiano Gebhard von Blücher con 70.000 soldados y el ejército de Bohemia al mando del Mariscal austriaco Karl Philipp de Schwarzenberg con 220.000 hombres se encontraban en la otra orilla del río Rin, a punto de iniciar la invasión de Francia.
Napoleón: La campaña de 1814, los últimos días del Imperio
En Italia el hijastro de Napoleón, Eugène de Beauharnais, virrey de Italia, enfrentaba la traición de uno de los mejores Mariscales de Napoleón, Joaquín Murat, Rey de Nápoles preparo un ejército para neutralizar a las fuerzas francesas en el norte de Italia en un intento de preservar su trono una vez los aliados hubieran sometido Francia.En el norte el Mariscal Davout (probablemente el mejor Mariscal con el que podía contar Napoleón) se encontraba sitiado en Hamburgo, mientras que los ejércitos de Suecia atacaban Dinamarca con el objetivo de romper su alianza con Francia y sumar una nación más a la sexta coalición, una vez conseguido esto 120.000 tropas marcharían a través de los Países Bajos al mando del príncipe Bernadotte y abrirían un nuevo frente para complicar aún más la situación de los franceses.
El frente del oeste no se apreciaba mejor, la guerra de independencia española había empujado a las tropas de Napoleón hasta la frontera franco-española, ahora un ejército combinado de españoles, británicos y portugueses al mando de Arthur Wellesley (futuro duque de Wellington) se apresuraba a alistarse para penetrar en Francia. Con tantos poderosos elementos amenazándolo, cualquier otro monarca en una posición tan delicada hubiera sucumbido a la presión y capitulado; pero Napoleón no se desanimó y se aceleró para enfrentar la campaña más difícil de su vida militar.