Misión Tensho, la primera embajada japonesa al Imperio español de Felipe II

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Los jesuitas, apoyados por el rey de España Felipe II, estaban trabajando duramente para mantener, proteger y divulgar el catolicismo en el mundo entero, cuyo objetivo no era conquistar nuevos territorios sino defender la religión católica frente a los protestantes que querían destruir la religión.

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La zona sur de Japón en la segunda mitad del siglo XVI se estaba convirtiéndo en cristiana gracias a los jesuitas que desde la llegada de Francisco Javier en 1549 se desempeñaba la evangelización de la sociedad japonesa. Para conseguir mayor expansión decidieron enviar los dignatarios locales a Europa (España e Italia) para que conozcan personalmente el mundo cristiano  y a la vuelta enseñen a la población la realidad de la próspera sociedad cristiana.

Misión Tensho

La misión Tensho se organizó por la iniciativa de los jesuitas autorizada por el Papa y el rey de España.  Mientras la misión Keicho de 1614 tenía carácter político-mercantil de un clan local no autorizado por el Shogun y al final se terminó en fracaso, la misión Tensho salió bien desde principio ya que la misión era totalmente apoyada por Felipe II y el Papa y los enviados eran jóvenes católicos, hijos de los Daimyos cristianos de la zona que tenían autorización de Hideyoshi Toyotomi, jefe del gobierno japonés.  El número de conversión aumentó de 5000 en 1549 hasta 750.000 en 1613 en la zona sur del Japón.

El viaje en buque portugués de 3 mástiles desde el puerto de Nagasaki hasta Lisboa duró dos años y seis meses de navegación incluidas las estancias en Macao, Malaca,Cochin, Goa, Mozambique, y Isla Santa Elena. Gran recepción en Lisboa por el gobernador de Portugal Alberto de Austria en representación del Rey Felipe II.  El viaje terrestre desde Lisboa a Madrid visitando Sintra, Evola, Vila Vicosa, Guadalupe, Talavera y Toledo, donde fueron acogidos por las autoridades locales y población civil con calurosas recepciones.

En la Corte de Madrid los jóvenes japoneses de la misión fueron invitados de honor en el acto de la ceremonia del juramento del príncipe Felipe como príncipe de Asturias. La ceremonia  solemne duró 5 horas  sin que se cansasen los invitados que contemplaban con gran interés las impresionantes y majestuosas sesiones ceremoniales . Al día siguiente el Rey les ofreció visitar el recién construido Monasterio de San Lorenzo de El Escorial, la construcción más grande nunca visto en aquella época que impresionó a los jóvenes japoneses que no podían creer existiese un conjunto de edificación tan inmensa. El rey mostró en todo momento su carácter afable curioseando  pormenores sobre ropajes de gala y katana que llevan los jóvenes.  El día antes de partir para Roma, el Rey se acercó al Colegio de jesuitas donde se hospedaban los jóvenes para despedirse , algo insólito de lo que los religiosos se sorprendieron ya que ellos nunca habían recibido una visita real y que no estaban preparados para tal improvisación.

Desde Madrid partieron para Alcalá de Henares, Belmonte, Murcia y Alicante desde donde navegan hasta la península  itálica haciendo parada en Alcudia mallorquin. Antes de llegar a Roma, visitan varias ciudades como Pisa, Siena y Florencia. En Roma fueron recibidos en audiencia por el Papa Gregorio XIII de 84 años que se emocionó con los jóvenes que venían de tan lejana tierra donde tenía noticias del éxito de la evangelización.  18 días después de la recepción de los jóvenes, el Papa fallece de repente causando gran tristeza entre los jóvenes visitantes.

De Roma viajan de vuelta a España pasando varias ciudades como Bolonia, Venecia, Milán y Génova donde navegan hacia Barcelona y de allí a Monserrat, Zaragoza, Alcalá, Madrid, Coimbra antes de llegar a Lisboa de nuevo para zarpar para Japón vía Mozambique, Goa, Cochin, Malaca y Macao.

20 de julio de 1590 después de 8 años y 5 meses desde que salieron de Nagasaki por fin pudieron regresar al Japón. Los 4 jóvenes de 13-14 años de entonces ya tenían 21-22 años con profundos conocimientos sobre la sociedad occidental y experiencias de haber asistido en importantes actos con los dignatarios de primer orden durante el viaje.

En enero de 1591 los cuatro jóvenes junto con el jefe de la expedición el jesuita napolitano Alessandro Valignano fueron recibidos por el jefe del gobierno japonés Hideyoshi Toyotomi en Kioto.  Hideyoshi los recibió en audiencia con buen humor incluso preguntando a uno de los jóvenes si le interesaba ser su vasallo. Ante la contestación cortés pero negativa por sus deberes eclesiásticos, Hideyoshi lo comprendió en seguida y no insistió más.

A partir de entonces los cuatro jóvenes se dedican como maestros de seminario de jesuitas y otro como padre en la zona sur del Japón  pero después de la muerte de Hideyoshi en 1598, y la llegada de piratas holandeses  en 1600 a costas japonesas las cosas cambian radicalmente y al comenzar la persecución de los cristianos y la política de prohibir la religión católica del nuevo gobierno de Shogun Tokugawa hizo fracasar el proyecto de la misión Tensho en Japón.  Aunque a principios del siglo XVII el Shogun Ieyasu Tokugawa toleraba la religión católica con tal de conseguir buenas relaciones con España, los holandeses actuaban en perjuicio de los españoles ofreciendo lo que buscaba el Shogun sin poner condiciones de la evangelización del Japón, cosa que España siempre imponía.

El inglés William Adams, “Anjin” el piloto del buque holandés, fue nombrado por el Shogun como consejero de relaciones con España  y asesoraba en perjuicio de su enemigo España.  La misión Keicho forzada por el clan Masamune Date en 1614 ya no tenía posibilidad de tener éxito porque el Shogun Tokugawa ya había decidido acabar con el cristianismo en Japón asesorado por los protestantes holandeses e ingleses que estaban desplazando a los españoles y portugueses en Japón.

Felipe II consiguió parar el avance de los protestantes en Europa que en realidad tenían focos en Holanda, Alemania e Inglaterra donde los descendientes de los judíos expulsados de España en 1492 se estaban acumulando odios contra España y colaboraban con movimientos protestantes junto con hugones franceses, luteranos y calvinistas en Alemania y Suiza. España, Portugal, Italia, Francia, la mitad de Alemania, Polonia, Bélgica, Irlanda, todo el continente americano y Filipinas continuaban con la religión católica gracias a Felipe II mientras Holanda, Inglaterra y norte de Europa se convirtieron protestantes. La zona sur de Japón donde había 750.000 católicos practicantes no pudo mantenerse por la prohibición impuesta por el gobierno del Japón pero tampoco se hizo protestante sino volvió con la religión tradicional de Japón: Shintoismo y el Budismo.

La misión Tensho en realidad fue más importante de lo que se habla en la historia de relaciones Japón y España ya que existía sintonía entre ambos países y se refleja por los gestos ofrecidos por parte de Felipe II que era todo poderoso Rey del Imperio español que demuestra su personalidad humana ante la misión Tensho y contrastando radicalmente contra la figura de  la historia de la leyenda negra divulgada por los historiadores de Inglaterra, Estados Unidos, Holanda que llaman a Felipe II “demonio del sur”. El Imperio español no tenía intención de invadir Japón ni conquistar sino evangelizar. Los holandeses e ingleses metieron miedo al Shogun para quitar a España el papel que desempeñaba en Japón y quedarse ellos en su lugar.

Hoy después de más de 400 años de la misión Tensho realizada por los hijos de clanes Daimyos jesuitas, a pesar de dos siglos y medio de aislamiento y prohibición de la religión católica en Japón, las huellas siguen en Japón moderno en el campo de la enseñanza.  Los colegios y  las universidades jesuitas tienen fama de ofrecer buena formación personal y alto nivel de enseñanza en el mundo académico en Japón.  Debido a escasa información divulgada en Japón sobre España, la mayoría de gente no sabe que la compañía de Jesús tiene raíces en España, tanto Ignacio de Loyola fundador como Francisco Javier eran españoles. Y además la compañía estaba totalmente apoyada y promocionada por Felipe II, en parte, gracias a él,  hoy existen 1200 millones de católicos en el mundo.

Autor: Yutaka Suzuki para revistadehistoria.es

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Bibliografía

ローマをめざして: 鶴良夫 2014 リーベル出版 ISBN 9784897986874

宣教師が見た信長の戦国: 高木洋 2011 風媒社 ISBN9784833105491

FELIPE II: WILLIAM THOMAS WALSH  ESPASA-CALPE  1943.

CARTAS Y ESCRITOS DE S.FRANCISCO JAVIER:  P.FELIX ZUBILLAGA 1944-1945  BAC

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