Los Werwolf
Si bien esto anterior es cierto también cabe decir que la resistencia nazi no terminó con el final de la guerra sino que más bien, a modo de guerrillas, hubo combates y escaramuzas en la Alemania de posguerra. Estos grupos que combatieron tanto a los aliados como a los comunistas se denominaron “Werwolf”.
Los Werwolf
Esta denominación, Wehrwolf o Werewolf, a su vez, proviene de un plan ideado en 1944 con el fin de crear una fuerza auxiliar para la Wehrmacht, como fuerza regular para la defensa de Alemania. En este sentido, ese apoyo a la Wehrmacht consistiría en hacer guerra de guerrillas. Si bien Werwolf significa en alemán “hombre lobo”, Wehrwolf quiere decir “lobo de guerra”. Es un nombre que no se eligió al azar sino que más bien hace referencia a la novela de 1914 escrita por Hermann Löns, autor nacionalista alemán.En 1944, cuando se ideó el plan de resistencia en el cual la guerrilla entraría a formar parte, Alemania estaba retrocediendo terreno mientras el avance de los aliados y comunistas era ya imparable. Alemania se encontraba sola en la guerra y ante esta situación se puso en marcha el plan de Werwolf. Los nazis habían sufrido en la URSS, los Alpes y en numerosas zonas montañosas las embestidas y emboscadas de partisanos y vieron en ello una forma de resistir los ataques enemigos. Martin Bormann, apoyado por Heinrich Himmler, logra la autorización de Hitler para organizar partidas armadas de insurgentes encargadas de atacar e intentar interrumpir la logística de los ejércitos invasores.
En cuanto a su metodología, a la hora de actuar, la Werwolf eran grupos de terroristas debido a que no operaban como fuerzas preparadas sino que, como se ha mencionado, empleaban el método de la guerrilla. Para ello utilizaban todo aquello que pudiera ser dañino contra el enemigo. Había francotiradores, armas incendiarias, realizaban sabotajes y escaramuzas, ataques sorpresas…. En este sentido, Guillermo Ilona (2013) en el diario ABC insiste en que la mayoría de los miembros de las Werwolf eran niños, en su mayoría, provenientes de las Hitler-Jugend que además aprovechaban cualquier objeto, en este caso latas de conserva, para hacer explosivos caseros. Perry Biddiscombe (2005), en un excelente libro sobre la resistencia nazi, establece que además los Werwolf envenenaban alimentos y agua causando cientos de muertos. Sus acciones no solo iban encaminadas contra los enemigos sino que también se centraban en los alemanes “derrotistas”, causando gran impresión entre las tropas enemigas.