Los palacios micénicos: entre la épica y la realidad
Los palacios micénicos han despertado la curiosidad del ser humano tanto en la Antigüedad como en su posterior descubrimiento por Schielmann. De hecho, es muy probable que el mito de Teseo y el Minotauro esté ambientado en uno de ellos, debido a su forma laberíntica. Aún así, hay mucho más tras estas construcciones provenientes de Grecia y la isla de Creta, ¿Cómo funcionaban? ¿Cuál fue su origen? ¿Cómo eran? Todas esas preguntas serán respondidas.
Los palacios micénicos: entre la épica y la realidad
Existen hasta dos tipos de palacios: los cretenses y los continentales (Grecia). Los primeros eran mucho más laberínticos, con un patio central y carecía de murallas, puesto que al localizarse en una isla (Creta), optaron por el dominio de los mares (talasocracia) como medio de defensa. La situación en el continente era diferente, pues aprovechaban las colinas, se dotaban de un espacio cerrado y poseían un espacio central cerrado, el megarón. A pesar de sus diferencias, tenían las mismas funciones, exhibiendo la importancia del control y la defensa del territorio.
Su estancia más importante fue el megarón y además sirvió como esquema arquitectónico para los templos griegos en época clásica. En cuanto al resto de estancias encontramos propósitos distintos: almacenes (tinajas o dolias), espacios productivos (talleres), dormitorios, representación (reunión y relacionado con el poder). Todas estas funciones están ubicadas dentro del mismo palacio, siendo un edificio multiuso. Por lo tanto sus funciones más destacadas serán:
- Administración
Se han encontrado una serie de tablillas dentro de ellos, delatando su carácter administrativo. La tablilla es un soporte perecedero, de barro, y para poder ser inscrita debían estar húmedas. Se conservaron precisamente gracias a las destrucción de estos edificios por incendios o fuegos que las cocieron hasta un punto que permitió su conservación.
En ellas vemos la estructura o escritura lineal B, predecesoras de la lineal A. Se trata de un estructura silábica, que se consiguió descifrar en el 1956. Gracias a estas tablillas podemos deducir varios aspectos del palacio debido a que eran documentos de contabilidad. Las tablillas nos permiten hablar del funcionamiento económico del palacio, pero también atisban algunos detalles sobre la jerarquía interna del palacio pero no sabemos de qué tipo era. Menciona títulos o cargos y sus cantidades correspondientes, de los cuales destacamos:
- El wannax, situado por encima de los demás por las cantidades de productos que tenían con respecto al resto, reflejando que se trata de un puesto alto dentro de la jerarquía.
- El basileus que parece ser una autoridad local de bajo nivel. Tras la caída del mundo micénico este término sobrevive que sirve para los reyes helénicos, aquellos pertenecientes a la aristocracia, e incluso los romanos llamaran a los emperadores basileus.
- Control territorial
Hemos descubierto que los palacios podían llegar a controlar o administrar un territorio extenso mediante un patrón de villas o aldeas que dependían de él. Mediante esta red de asentamientos secundarios podían administrar sus territorios más allá de los muros. El palacio centralizaba la gran parte de los productos que se elaboraban en dicha zona para generar distintas estrategias de forma redistributiva.
La documentación da lugar a la idea de reinos debido a la jerarquización de territorios extensos. Un ejemplo es el reino de Pilos y las aldeas que dependen de él, donde cada cual tiene una tarea específica. Además se ha propuesto que los grandes centros micénicos, sobre todo Tebas y Micenas, sean considerados como “reinos” capaces de absorber otros palacios más pequeños.
- Redes de contacto
Por último, hay que mencionar que los palacios micénicos fueron grandes centros de atracción y de manufactura de productos que se difunden a una escala gigantesca. Muchos de ellos no son de origen griego y aparecen en los ajuares (conjunto de bienes que componen un hogar), tanto objetos como materias primas. Por lo tanto, son capaces de captar productos de todos los puntos, especialmente de oriente y actúan como grandes centros intermediarios.
Hay un debate entre investigadores de hasta qué punto los productos micénicos pueden implicar presencia micénica en estos territorios. Hay algunos espacios del mediterráneo Oriental en los que si se piensa que puede haber asentamientos micénicos. Como pruebas encontramos planchas de bronce que pueden funcionar como monedas debido a su peso y forma estandarizada. Para poder llevar esta empresa a cabo es fundamental el transporte marítimo. Sin embargo las tormentas y los temporales relativamente habituales en el Egeo dificultaban en ocasiones esta labor.
Autor: Danny Noya Velazco para revistadehistoria.es
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Bibliografía
GOMEZ ESPELOSIN, F. J., 2001. Historia de Grecia Antigua. Madrid : Akal.
OSBORNE, R., 1998. La formación de Grecia. 1ª ed. Barcelona: Crítica.
POMEROY , S., BURSTEIN , S., DONLAN , W. & TOLBERT ROBERTS , J., 2011. La Antigua Grecia. Historia política, social y cultural. Barcelona : Crítica.