Los guerreros de Xi’an: los guardianes de terracota
Los guerreros de Xi’an
El Ejército de Terracota pertenece al enterramiento del primer emperador de China, Qin Shi Huang, quien unificó China en el año 221 a.C. El vasto complejo funerario de Qin Shi Huang es un reflejo de su poder y de su obsesión por la inmortalidad. Los Guerreros de Terracota, más de 8000 figuras de tamaño real, fueron creados para proteger al emperador en el más allá.Qin Shi Huang
Qin Shi Huang, cuyo nombre de nacimiento era Ying Zheng, fue el primer emperador de China, y gobernó desde el 221 a.C. hasta su muerte en el 210 a.C. Es conocido por haber unificado China bajo un solo imperio tras la conclusión del período de los Reinos Combatientes, y su reinado marca el inicio de la dinastía Qin.
Ying Zheng nació en el año 259 a.C., y llegó al trono del estado de Qin a la temprana edad de 13 años. Tras asumir el control total del gobierno, lideró la expansión de Qin, conquistando y unificando los otros seis estados principales que existían en ese momento en lo que ahora conocemos como China.Como emperador, Qin Shi Huang implementó una serie de reformas radicales para centralizar el poder y unificar los diversos estados bajo su control. Estas reformas incluyeron la estandarización de la escritura, la moneda, las medidas de peso y longitud, y los códigos legales. También centralizó la burocracia, dividiendo el país en provincias y condados gobernados por funcionarios designados, en lugar de permitir el control feudal.
Qin Shi Huang es quizás más famoso por iniciar la construcción de la Gran Muralla China, una monumental tarea llevada a cabo para defender las fronteras del imperio de las invasiones de los pueblos nómadas del norte. Aunque la mayor parte de la muralla que conocemos hoy en día fue construida o renovada durante la dinastía Ming, siglos después, las bases fueron establecidas durante el reinado de Qin Shi Huang.
La búsqueda de Qin Shi Huang por la inmortalidad es otra faceta notable de su vida. Consumió varias pociones y elixires, algunos de los cuales contenían mercurio, creyendo que le conferirían la vida eterna. Paradójicamente, se cree que estos mismos elixires podrían haber contribuido a su muerte y a la construcción megalómana de la tumba y de los guardianes de la misma.
Los guerreros de terracota
Cada uno de estos guerreros, distribuidos en tres fosos diferentes, es único, con rasgos faciales, peinados y vestimentas distintas, recreando de manera fidedigna un ejército completo de la época. No solo soldados, sino también arqueros, jinetes, carros de combate y oficiales militares conforman esta impresionante fuerza armada.
La sofisticada tecnología y la destreza artística necesaria para crear estas figuras es testamento de la notable capacidad y ambición del Imperio Qin. Cada figura se produjo en una especie de línea de montaje, con diferentes partes del cuerpo hechas por separado y luego ensambladas y detalladas individualmente.
Las armas que portaban los guerreros eran verdaderas, fabricadas en bronce. Espadas, lanzas, arcos y flechas, todas ellas han sido halladas en el sitio, algunas de ellas en un estado de conservación sorprendente gracias a los métodos de fabricación y preservación, que incluían la cromación, técnica que no se volvería a usar hasta miles de años después en el mundo occidental.
El Ejército de Terracota estaba originalmente coloreado, y aunque la mayor parte de la pintura se ha desvanecido con el paso del tiempo, los rastros de pigmento en algunas figuras dan una idea de cuán vibrantes y vivos debieron de parecer cuando fueron enterrados.
Los guerreros fueron solo una parte del enterramiento del emperador Qin Shi Huang. La tumba del emperador, aún no excavada, se dice que contiene un modelo del universo conocido por el emperador, incluyendo ríos de mercurio y un techo incrustado de perlas para representar las estrellas. Dadas las maravillas ya descubiertas en el complejo funerario, las posibilidades de lo que se puede encontrar dentro de la tumba son fascinantes.
Los Guerreros de Terracota y la tumba de Qin Shi Huang nos ofrecen una visión invaluable de la vida, la creencia y la cultura de la época. Los guerreros representan no solo el poder y la autoridad del primer emperador de China, sino también las creencias religiosas y filosóficas de la época, así como la habilidad artística y tecnológica de los artesanos del Imperio Qin.
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