La situación socio-económica de España previa a la Primera Guerra Mundial
En cuanto a la cuestión política, desde la caída de la Primera Republica en 1874, se produjo el fenómeno conocido como la Restauración, en la cual, durante el reinado de Alonso XII, hijo de Isabel II, se estableció el nuevo sistema bajo el gobierno de Cánovas del Castillo que tras la Constitución de 1876 establecía el sistema de turnos que beneficiaría el bipartidismo bajo una aparente democracia dominada por el fraude electoral.
“El sistema político de la Restauración resolvió uno de los principales lastres del discurrir político español durante todo el siglo XIX: la incapacidad de los partidos de la monarquía constitucional para convivir de forma pacífica y estable bajo un mismo sistema político[1]”.
La situación socio-económica de España previa a la Primera Guerra Mundial
En cuanto a la situación estructural del Reino, nos encontramos con que la gran mayoría del territorio español continua siendo dominado por el latifundio y por trabajadores rurales, aproximadamente en las localidades que superaban los diez mil habitantes vivía solamente un veinte por ciento de la población entrando el siglo XIX. Existían altas tasas de analfabetismo, un 50 por ciento hasta 1910[5]. Si bien se había generado un alza demográfica está era más bien limitada en comparación con el crecimiento de países del norte europeo.
Otra realidad era la que se evidenciaba en Cataluña y los Países vascos. El desplazamiento como centro económico desde Castilla hacia la periferia fue un suceso que ya se evidenciaba desde la Crisis del siglo XVII y conllevó al reacomodamiento y traslación del dinamismo económico hacia Cataluña, las vascongadas y Valencia[6]. Este proceso continuó y para el siglo XIX nos encontrábamos con sociedades que avanzaban hacia la industrialización. Cataluña “la fábrica de España” que tenía como eje el desarrollo textil; los Países Vascos eran la “capital del acero peninsular” y Asturias con un gran desarrollo minero. Se sumaba el desarrollo de la capital del Reino como centro de grandes empresas industriales y del sector terciario de la economía. Por otra parte, Valencia desarrollaba las industrias químicas, mecánicas y maderera[7]. Se presenta entonces a la economía española con una imagen dicotómica entremezclada entre la pervivencia de estructuras atrasadas y arcaicas y otras nuevas donde se evidenciaba una similitud al contexto de la segunda revolución industrial europea.
Para concluir con la España de pre guerra debemos mencionar que en cuanto al comercio exterior se evidenciaba la gran dependencia extranjera en cuanto a determinadas materias primas, tecnología y manufacturas, principalmente francesas e inglesas[8].Por lo tanto, nos encontramos con una España que si bien tenía planes, desde su gobierno, de modernización pero que no poseía las condiciones materiales para dicho fin y se evidenciaba que la base de la mayoritaria parte del país seguía siendo agraria donde para 1914 de la renta nacional que se estimaba en 10.745 millones de pesetas unas 4126 millones correspondían a la agricultura, unas 3825 millones a las profesiones liberales de capital no invertido en industria y solo unas 2783 millones a la industria. De trabajadores activos para 1910 había 4.220.326 empleados en el sector primario frente a 1.034.885 trabajadores fabriles, mineros y de la construcción[9].
Autor: Matías Sebastián Blasco para revistadehistoria.es
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Bibliografía:
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Fusi, J. P. (2007). La cultura. En J. P. Fusi, S. Juliá, J. L. García Delgado, & J. C. Jiménez. Madrid: Marcial Pons.
García Delgado, J. L., & Jiménez, J. C. (2007). La economía. En J. P. Fusi, S. Juliá, J. L. García Delgado, & J. C. Jiménez. Madrid: Marcial Pons.
Hobsbawn, E. (1997). La era de la revolucion. Buenos Aires: Crítica.
Juliá, S. (2007). Política y sociedad. En J. P. Fusi, S. Juliá, J. L. García Delgado, & J. C. Jiménez, La España del siglo XX. Madrid: Marcial Pons.
Martorell, M., & Juliá, S. (2014). Manual de historia política y social de España (1808-2011). Barcelona: RBA libros.
Rodríguez Nozal, R., & González Bueno, A. (s.f.). La industrialización en España (1832-1936).
Romero Salvadó, F. J. (2016). España y la I Guerra Mundial: el crepúsculo de una Era. Mas allá de los campos de batalla. En AAVV, Actas del V Congreso Internacional de Nuestro Tiempo. Logroño: Universidad de La Rioja.
Unió catalanista . «Manifest als catalans», d. 1. (16 de 6 de 1898). Obtenido de educaciodigital.cat: https://educaciodigital.cat/ioc-batx/moodle/mod/book/view.php?id=11492&chapterid=7802
Yun Casalilla, B. (s.f.). Del centro a la periferia: La economía española bajo Carlos II. Ed. Universidad de Salamanca.
[1] (Martorell & Juliá, 2014, pág. 63)
[2] (Fusi, 2007, pág. 533)
[3] Ibídem, p. 534.
[4] (García Delgado & Jiménez, 2007, págs. 357-358)
[5] (Fusi, 2007, pág. 535)
[6] (Yun Casalilla, págs. 45-47)
[7] (García Delgado & Jiménez, 2007, pág. 355)
[8] (García Delgado & Jiménez, 2007, pág. 367)
[9] (Rodríguez Nozal & González Bueno, pág. 19)
[10] (Romero Salvadó, 2016, pág. 11)