La Península después de las Navas de Tolosa

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El siglo XIII puede considerarse el final del proceso gran expansivo de los reinos cristianos a costa de los territorios peninsulares ocupados por el Islam. Efectivamente, los grandes avances que se producen en este siglo suponen el retroceso de la frontera entre ambas culturas hasta que únicamente se mantiene como último reducto musulmán en la Península el Reino Nazarí de Granada. Su condición de vasallo del reino de Castilla es el motivo que ha llevado a varios autores a interpretar este siglo como el final de la Reconquista.

La Península después de las Navas de Tolosa

La centuria se inicia en este sentido con la victoria cristiana en las Navas de Tolosa en 1212. Aunque el resultado final de la batalla no fue aprovechado inmediatamente por parte de los reinos cristianos, podemos apreciar que la derrota almohade sí supuso un factor acelerador de la fragmentación interna del territorio y del poder andalusí.

Otro suceso de gran relevancia en este inicio de siglo es la muerte del monarca aragonés, Pedro II en la batalla de Muret (1213). La derrota aragonesa en este ámbito supuso el inicio de un progresivo repliegue de sus posiciones en territorio occitano, provocando que se reoriente su política expansiva en momentos posteriores hacia otros caminos (el sur de la Península y el Mediterráneo).

La Península después de las Navas de Tolosa, La Batalla
La Península después de las Navas de Tolosa, La Batalla

Como se ha comentado, ni castellanos ni aragoneses aprovecharon de forma inmediata el empuje que podría haberles proporcionado la victoria en las Navas. En esos momentos, ambos reinos estaban inmersos en sus propios conflictos internos, motivados por la minoría de edad de sus respectivos monarcas. La inestabilidad que acompaña a momentos como este favoreció la organización de distintas facciones nobiliarias en busca de alcanzar mayores cotas de poder dentro del reino.

La Península después de las Navas de Tolosa, Castilla y Aragón

Los problemas políticos castellanos encontrarán su solución definitiva cuando Fernando III recibía el reino de Castilla de manos de su madre en 1217, y posteriormente el de León en 1230, a la muerte de su padre. Fernando III (1217/30-1252) se convertirá así en el personaje reunificador de ambos reinos, que a partir de ahora permanecerán unidos definitivamente.

La Península después de las Navas de Tolosa
La Península después de las Navas de Tolosa

El caso aragonés presentaba mayores complicaciones. En su minoría de edad, Jaime I (1213-1276) quedó bajo tutela del pontífice Inocencio III, dada su condición de señor feudal de Aragón y Cataluña. Cuando alcance la mayoría de edad, deberá hacer frente a las graves tensiones internas generadas durante el periodo de tutela papal. Este será el marco en el que desarrollará su proyecto de expansión territorial, que le sirve como medio para desviar la agresividad nobiliaria hacia empresas exteriores, recuperando en gran medida el control sobre la nobleza.

La Península después de las Navas de Tolosa, Imperio Almohade

Mientras, el Imperio Almohade atravesaba momentos de gran dificultad. Su hundimiento, provocado en cierta medida por su derrota en 1212 ante la coalición de los monarcas cristianos (aunque no es desdeñable el papel jugado por los problemas internos acaecidos en el norte de África), supuso la desintegración del territorio andalusí en lo que se conoce como Terceras Taifas. De nuevo se pone de manifiesto el importante papel jugado por las tendencias centrífugas que caracterizan el desarrollo histórico-político andalusí.

La Península después de las Navas de Tolosa, La Reconquista en el siglo XIII
La Península después de las Navas de Tolosa, La Reconquista en el siglo XIII

En el territorio andalusí, la figura de mayor importancia tras las Navas será la de Ibn Hud, que cobra protagonismo a partir de 1228, cuando se levanta frente al debilitado poder almohade. A pesar de haber sudo derrotado en los primeros tiempos de este levantamiento, y dado que el califa almohade al-Mamun seguía siendo incapaz de imponerse en al-Andalus, terminó por conseguir convertirse en el hombre fuerte del Islam peninsular un año después.

La Península después de las Navas de Tolosa, Ibn Hud
La Península después de las Navas de Tolosa, Ibn Hud

A pesar de ostentar una cierta superioridad frente a los poderosos locales de los distintos territorios andalusíes, en 1230 comenzó su retroceso, al mostrarse incapaz de hacer frente al avance cristiano. En 1235 se vio obligado a firmar un tratado con Fernando III de Castilla, comprometiéndose al pago de 430.000 maravedís. Con esta acción se aseguró frenar el conflicto con Castilla, pero el pago de una suma tan importante supuso la imposición de nuevos tributos, provocando un grave descontento entre la población. Ibn Hud murió asesinado en 1238.

La Península después de las Navas de Tolosa, Fernando III de Castilla
La Península después de las Navas de Tolosa, Fernando III de Castilla

El Reino de Navarra, por su parte, a pesar de la importante intervención de Sancho VII (1194-1234) en la batalla de las Navas, quedaba privado de los beneficios que podía reportarle la intervención en territorio andalusí, ya que sus fronteras quedaban muy alejadas de los dominios del Islam en la Península.

Autor: Isabel Ilzarbe para revistadehistoria.es

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Las navas de Tolosa 1212

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