A pesar de este pacto, la decisión de atacar la URSS ya estaba decidida por Hitler antes del comienzo de la Guerra, y la expuso por primera vez el 13 de julio de 1940, en una reunión con los altos mandos militares.
La Operación Barbarroja
En esta reunión, Hitler, expuso sus planes estratégicos:
“Si aplastamos Rusia, Inglaterra perderá su última tabla de salvación en Europa, y Gran Bretaña se hundirá con ella. Rusia tiene que ser liquidada y cuanto antes mejor”.
El interés del ataque a la Unión Soviética viene precedido por el interés de los campos petrolíferos del Caúcaso y el trigo de Ucrania, a la vez que por el antibolchevismo de Hitler.
Previo ataque a la Unión Soviética, Hitler había estudiado la campaña en Rusia de Napoleón, teniendo en cuenta el fracaso de los ejércitos franceses en las nevadas rusas. Por ello, había desechado en un principio invadir la URSS sin terminar antes con el frente oeste, o sea, firmar la paz con Gran Bretaña.
Esta misión se le confió a Rudolf Hess, uno de los más fervientes seguidores de Hitler, con un gran fracaso. Fue encarcelado en Gran Bretaña y repudiado por Hitler. A pesar de este fracaso diplomático, la idea de atacar la URSS ya estaba prevista, pensando que la ocupación de la misma no duraría más de seis meses, y con ello privando a Inglaterra de su única posible salvación. Stalin, previo ataque de Alemania, había recibido información de los planes alemanes por diversas fuentes.
Espías soviéticos (la llamada y conocida red de espías “la Orquesta Roja”) y el propio Churchill le alertaron de la inminente invasión. Stalin, hizo caso omiso de dicha información, pensando que el líder británico buscaba enfrentarle con Hitler, desatendiendo los múltiples requerimientos de prepararse para el ataque alemán, e incluso enviando materias primas al Reich (cromo, níquel, combustible, trigo), siendo el día 21 de Junio el último envío de transporte de material desde la Unión Soviética, y el día en que Stalin tuvo que reaccionar, ya que las tropas alemanas atravesaron la frontera soviética.
La operación Barbarroja estaba proyectada para mayo de 1941, pero las dificultades que surgieron en Grecia a raíz de la intervención italiana en dicho país y en los Balcanes, retrasaron la operación cuatro semanas más, semanas que serían fatales para las fuerzas de la Wehrmacht.
La Operación Barbarroja, objetivos.
La operación Barbarroja tenía tres objetivos en 3000 kilómetros. Hacia el Norte estaba el objetivo ideológico, Leningrado (la ciudad de Lenin, la cuna de la Revolución Rusa). En el centro, el objetivo político, Moscú (la ciudad de Stalin). Al Sur, el objetivo económico, Ucrania. El 22 de Junio, los primeros zapadores de la Wehrmacht entran en territorio ruso. Este ataque sorpresa a la Unión Soviética se extendió en un frente que iba desde Finlandia hasta el Mar Negro.
Este ataque se realizó mediante 153 divisiones alemanas y tropas extranjeras. Los alemanes contaban con tres millones de soldados, 600000 vehículos motorizados, 7000 cañones, 3600 carros de combate y más de 2700 aviones. Las tropas extranjeras estaban compuestas por casi 500000 soldados (rumanos, eslovacos, finlandeses, húngaros y voluntarios franceses y fascistas españoles). El Ejército Rojo contrapone en el frente occidental a dos millones y medio de hombres.
Una cifra similar se distribuye entre el Cáucaso (contra Gran Bretaña, a la cual Moscú considera un enemigo potencial) y Extremo Oriente (contra Japón). El ataque principal lo desencadenan tres Grupos de Ejércitos alemanes, el del Norte (Wilhem von leeb) (26 divisiones y 4ª flota aérea), el del Centro (Fedor von Dock) (51 divisiones, y 2ª flota aérea) y el del Sur (Gerd von Rundstedt) (59 divisiones, 4ª flota aérea).
El plan del Estado Mayor es aniquilar en las tres primeras semanas el grueso de las fuerzas rusas con maniobras envolventes. La guerra relámpago obtiene grandes resultados. En una semana los ataques por sorpresa de la aviación destruyen casi la mitad de la aviación rusa. Los blindados avanzan casi 80 kilómetros diarios y rompen las líneas de defensa soviéticas. Se capturan Ejércitos enteros como en Smolensko donde se capturan 300000 prisioneros, 3200 carros de combate y 3100 cañones. También en Crimea y con la ayuda del Grupo Panzer de Guderian, Von Rundstedt consigue uno de los éxitos más aplastantes de la guerra: en Kiev se aniquilan cinco ejércitos rusos, se hacen con 665000 prisioneros y con 884 carros de combate, a la vez que son ocupadas Ucrania, Crimea y la cuenca del Donéts. Las tácticas de guerra contra la Unión Soviética fueron desde un principio brutales.
Se intentaba aniquilar a la Unión Soviética como nación y como pueblo, debido a la lucha entre dos ideologías, dos concepciones raciales. Esto era debido también a que la guerra en el Este, tenía una necesidad primordial: alimentar al pueblo alemán, por lo que no había obligación de alimentar al pueblo ruso con los productos de las regiones conquistadas. A pesar del gran número de bajas soviéticas, las alemanas también van en aumento.
Y a pesar de retrasar las posiciones soviéticas, causarles cuatro millones de muertos y de prisioneros, el Ejército Rojo no se ha desintegrado, el régimen de Stalin no se ha derrumbado y el principal objetivo se la operación Barbarroja (destruir la capacidad militar soviética) no se ha conseguido antes de la llegada de las lluvias. Stalin, también ha emprendido una política de tierra quemada, al igual que hace un traslado de sus trabajadores y sus fábricas a los montes Urales.
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Autor: Dany Montes para revistadehistoria.es
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