La excomunión de un cometa
La historia de hoy tiene como protagonistas a un sultán, un Papa y un cometa. Lo sé, parece el inicio de un chiste, y puede que algo de gracia tenga.
Corría el año 1453 y la resistencia de Constantinopla había comenzado a decaer cuando cundió el desánimo causado por una serie de malos presagios; un eclipse lunar que recordaba a los bizantinos una antigua profecía que anunciaba que la ciudad sólo resistiría mientras la Luna brillase en el cielo, durante una procesión, una de las imágenes de la Virgen María cayó al suelo, una tempestad de lluvia y granizo inundó las calles, los navíos prometidos por los venecianos todavía no habían llegado… Finalmente, el sultán otomano Mehmed II, conocido como El Conquistador, toma Constantinopla tras 59 días provocando la caída definitiva del Imperio Bizantino.
La excomunión de un cometa
Y es que los cometas, esos cuerpos celestes compuestos por hielo, polvo y rocas que giran alrededor del Sol formando órbitas elípticas muy excéntricas fueron considerados malos augurios durante siglos. Se suponía que un rey debía tener todo bajo su control, y eso incluía tierra, mar y cielo.
Autor: Juan Álvarez-Nava García para revistadehistoria.es ->Sigue al autor en Instagram en @elprofecurioso
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Bibliografía
Batllori, Miguel (1999). La familia de los Borjas. Madrid: Real Academia de la Historia.
Chambers, George F. (1909). The Story of the Comets
Nicolle, David. Atlas Histórico del Mundo Islámico. Madrid. Edimat Libros. 2005.
Falso.
https://khronoshistoria.com/go/historia-medieval/cristiandad/excomulgo-calixto-iii-al-cometa-halley/
Pues no sé qué puede ser excomulgar a un cometa, pero si entiendo qué significa y es la reacción humana contra lo que cree que es injusticia de la naturaleza, algo parecido hizo Voltaire cuando se reveló contra el terremoto de Lisboa. ¿Qué sentido puede tener rebelarse contra un terremoto? Pues menos sentido tiene declarar la imposibilidad de rebelarse contra los desastres económicos como el del 2008 y resignarse a que son males inevitables que nos envía el dios del Mercado.