Lucio Sergio
Catilina nació en
Roma en el año 109 a. de C., dentro de una familia patricia venida a menos. Seguramente, debido a ello, tuvo siempre una ambición desmedida y una pasión por llegar a la cumbre del Estado, para lo que nunca le importó utilizar cualquier método a fin de ascender como fuera y lo más rápidamente posible.
Empezó su carrera luchando en las guerras civiles, primeramente, bajo el mando de Pompeyo Estrabón, en el 89 a. de C., y luego de Sila, hasta el 81 a. de C. Colaboró fervientemente con este último en sus famosas y sangrientas proscripciones y no le importó matar, entre otros, a su propio cuñado, Marco Mario. Al principio, su carrera fue muy bien. Cuestor en el 77 a. de C., pretor en el 68 y prefecto de África en el 67 y 66.
A pesar de que ya había tenido anteriormente algún roce con la Justicia, sus problemas empezaron cuando ya se disponía a ser cónsul, la más alta magistratura romana, y tenía muchas posibilidades de ser elegido para ese cargo.
Buen artículo, Juan. Espero que publiques más cosas como esta. Catilina es uno de esos grandes personajes de la Historia que se desconocen, y artículos como el tuyo hacen que los conozcamos.