La ciudad romana de Utrera

¡Regala Historia con los nuevos Cheques Regalo! ideales para Cumpleaños, Santos, día del Padre, día de la Madre, Navidad y Reyes. Más información Aquí

Tiempo de lectura: 4 minutos

El núcleo primitivo de Utrera se situó en altura geoestratégicamente en el momento en el que se produce la consolidación de las sociedades de nivel urbano con gran incidencia en la modelación del paisaje que se configurará fuertemente antropizado adaptándose para el cultivo, explotación, comercio y arquitectura. En este punto en altura persisten los restos del castillo medieval.

¿Eres Historiador y quieres colaborar con revistadehistoria.es? Haz Click Aquí

Si nos lees desde un móvil o Tablet y te apetece leer el artículo más tarde puedes guárdatelo en PDF y leerlo cuando te plazca haciendo click Aquí

La ciudad romana de Utrera

En las inmediaciones y en cerros de menor altura fue donde los romanos decidieron asentarse, tras la pacificación de la Baetica, en un modelo habitual encontrado en distintos topónimos. Los restos arqueológicos que se han documentado en intervenciones puntuales desde el siglo XVII, señalan una extensión que comprenden los topónimos de los cerros de Santiago el Mayor que está junto al del castillo, y el cerro de Santa María de la Mesa que le continua al anterior, mostrándose una elevación que controlaba el curso de los arroyos que atravesaban el lugar (Mendoza, 2015b).

Los estudios historiográficos locales se basan en tomar algunas anotaciones de autores grecolatinos como Estrabón o Plinio el Viejo. Los mitos y leyendas complementaban las lagunas de estos textos, como fórmula habitual hasta el siglo XVI, determinándose como falsos cronicones que intentaron ser rectificados en siglos posteriores. Estos textos modernos hablan de que Utrera fue cuna del ganado, del toro y del caballo, aunque se debe entender que este prestigio lo obtuvo la ciudad en el siglo XVIII. De esta forma, se quiso ver la procedencia del nombre de Utrera del novillo menor de cuatro años o Utrero, negando toda posibilidad de nombre anterior e incluso medieval. Pero si desglosamos la raíz del nombre actual obtenemos Utrer o Uter, que viene a significar “industria de odres o pellejos de aceites y vino” que cuadraría más con una ciudad romana de cierta envergadura (De Miguel, 1908: 964).

Para tiempos medievales se hablan de una posible procedencia de los términos Hatrera y Catrera, que indican la existencia de numerosas alquerías, que vienen a ser la evolución de las villas romanas que debió tener el núcleo principal de Utrera, por lo que el detalle lo marca que los invasores islámicos no solían construir ciudades ex novo, sino que aprovechaban las previamente existentes que las modificarían en su trazado aunque en ocasiones se adaptarían al urbanismo previo como sucede en Santiponce con la superposición de parte de Italica.

Para el periodo medieval también fue denominada Butrera entendido como lugar elevado donde los buitres hacían sus nidos, pero este nombre corresponde más a topónimos del norte peninsular donde los castillos se enclavaban en lugares más escarpados. Rodrigo Caro en 1634 se refirió a Utricula, término que proviene de Utricularius y designa el que hace los Odres (De Miguel, 1908, p. 964). Otros investigadores la denominan Leptis, nombre que el propio R. Caro rechazó al indicar simplemente que no correspondería ninguna raíz con Utrera, siendo más apropiado que se denominase Betis por su cercanía al río Baetis (el Guadalquivir) lo que origina una cierta controversia pues Plinio menciona en su lista para el Conventus Hispalense a la ciudad de Castra Vinaria, que corresponde a Fuente del Maestre, un municipio de Badajoz y por lo tanto, alejado del río, aunque en el conventus hispalense (Serrano y Ortega, 1911: 155). De esta forma, se quiere ver que la denominación Vinaria está relacionada con la fabricación de Odres por lo que se deduce el nombre de Utricula y de ahí Utrera (Cortés y López, 1836: 327).

Sin embargo, Manuel Serrano y Ortega deduce lo siguiente: indica que el nombre de Betis no proviene del río por su cercanía sino de una denominación griega que designaba la producción de ganado lanar (Baeta) y de donde se realizaban prendas con ese nombre, por lo que se remonta a un periodo de existencia de nuestro municipio en un periodo prerromano. Sin embargo, de Plinio extrae el término de Castra Vinaria en relación a la producción de vino, y a su vez lo relaciona con la producción de Odres y por lo tanto establece el nombre de Utricula también para designar a nuestro municipio (Serrano y Ortega, 1911: 155-156). Pero va más allá y une ambos términos de Betis y Utriculum de donde establece un nombre para la ciudad de Utrera en tiempos romanos de Utricula Baetis. Continúa haciendo alusión a que los árabes la denominaron Medina Utrirah.

Teniendo en cuenta esta revisión historiográfica, nosotros continuamos con una investigación interdisciplinar para llegar a las siguientes conclusiones: Utrera existió en tiempos romanos, teniendo un nombre que se recoge en la epigrafía como veremos, y convirtiéndose en un núcleo importante que sobrevivió al paso del tiempo tomando gran importancia a lo largo de la historia hasta nuestros días.

Autor: David Mendoza Álvarez para revistadehistoria.es

Lee más sobre el autor en: https://escritordavidmendoza.es.tl

¿Eres Historiador y quieres colaborar con revistadehistoria.es? Haz Click Aquí

Si nos lees desde un móvil o Tablet y te apetece leer el artículo más tarde puedes guárdatelo en PDF y leerlo cuando te plazca haciendo click Aquí

¿Nos invitas a un café?

Si quieres donar el importe de un café y “Adoptar un Historiador”, incluiremos tu nombre como agradecimiento en calidad de mecenas en un Artículo Histórico, puedes hacerlo Aquí:




También puedes apoyarnos compartiendo este artículo en las redes sociales o dándote de alta en nuestro selecto boletín gratuito:

Déjanos tu Email y te avisaremos cuando haya un nuevo Artículo Histórico

Bibliografía:

Caro, R. (1634): Antigüedades y principado de la Ilustrísima ciudad de Sevilla y Chorographía de su convento jurídico, o antigua cancillería, dirigida al excelentísimo señor Don Gaspar de Guzmán, Conde Duque de Sanlúcar la Mayor. (pp. 136-188). Sevilla.

Cortés y López, Miguel (1836), Diccionario geográfico histórico de la España antigua, Tarraconense, Bética y Lusitana. Madrid.

Cortijo Cerezo, M. L. (2008), El itinerario de Antonino y la provincia Baetica. Habis, 39. 285-308.

De Miguel, R. (1908), Diccionario etimológico Latino-Español. Madrid.

Mendoza Álvarez, José David (2015a), Salpensa (El Casar, Utrera, Sevilla): nuevas aportaciones para su estudio. Antesteria 5, 241-265, disponible en http://www.antesteria.es/resources/17.+Mendoza.pdf

― (2015b), Vestigios romanos en Utrera descrito por su cronista Manuel Morales Álvarez. Revista de Humanidades UNED (en línea), n. 24. Disponible en http://www.revistadehumanidades.com/articulos/85-vestigios-romanos-en-utrera-descrito-por-su-cronista-manuel-morales-alvarez

Morales Álvarez, M. (1981), Notas para la Historia de Utrera. Vol. I. Utrera.

Ruiz Delgado, M. M. (1985), Carta arqueológica de la campiña sevillana. Zona Sudeste I. Sevilla.