Hitler, el führer de las drogas
Los archivos médicos de Hitler revelan que sus adicciones influyeron en el curso de la guerra y condujeron a su suicidio.
Un vistazo al historial médico de Hitler basta para destrozar los esfuerzos de Joseph Goebbels por presentarlo como ejemplo de la superioridad aria. El líder inmune al cansancio, era un hombre frágil que consumía vorazmente drogas para soportar la tarea de someter Europa a su voluntad.
Hitler, el führer de las drogas
«La sustancia reduce la sensibilidad al dolor, el hambre, la sed y el sueño. La Pervitina puede ganar la guerra», siguiendo el informe del médico militar Otto Ranke, empezó a suministrase a los soldados alemanes.
En la primavera de 1940 los nazis preparaban la invasión de Francia que según el propio Hitler «decidiría el futuro de Alemania para el próximo milenio». Para cumplir la predicción de que Francia capitularía en seis semanas, el estado mayor ordenó suministrar a los soldados Pervitina. Norman Ohler considera su influencia sobre el ánimo de los soldados un factor decisivo de la Blitzkrieg.
En los años siguientes sus venas se colapsaron, como refleja una entrada en los registros de Morell: «tuve que cancelar la inyección de hoy para dar oportunidad a los agujeros de las últimas inyecciones a recuperarse». Con la derrota en África, la entrada de Estados Unidos en la guerra y la Werhrmacht retrocediendo en el Frente Oriental, la salud de Hitler empeoraba a medida que la guerra parecía decantarse en favor de los Aliados, pero alcanzaría límites demenciales cuando la cocaína entró a formar parte de su vademécum.
Con la catástrofe de Stalingrado comenzaron a escucharse las primeras críticas en las filas alemanas. El más serio intento de asesinato se produjo cuando el coronel Stauffenberg decidió usar la infraestructura de la Operación Valkiria para asesinar a Hitler. El 20 de julio de 1944 Stauffenberg asistió a una reunión con Hitler. En mitad de la conversación se retiró al aseo con su maletín para activar dos bombas, pero a consecuencia de la pérdida de una mano durante la guerra de Túnez sólo tuvo tiempo a activar una de ellas. Después de responder a varias cuestiones de estrategia, depositó el maletín debajo de la mesa, luego abandonó discretamente la reunión.
Las secuelas del atentado fueron agudos dolores de tímpanos, para cuyo tratamiento recurrió a los servicios de Erwin Giesing, un otorrino que le recetó cocaína.
«Ahora me encuentro perfectamente y tengo la cabeza despejada»,
pese a las declaraciones de Hitler tras su primera ingesta, su combinación con el Eukodal tuvo desastrosos efectos. Hitler no dejó de cometer errores de estrategia, especialmente durante la Batalla de las Ardenas. El historiador Antony Beevor atribuye a su errático liderazgo la cancelación de la Operación Foxley, diseñada por los ingleses para asesinarlo, debido a que Churchil juzgó que ganarían la guerra más rápidamente con él en el poder.
Después de las derrotas en las Ardenas y el Frente Oriental, los Aliados siguieron avanzando hasta sitiar Berlin. En diciembre de 1944 las fábricas donde se elaboraban la Pervitina y el Eukodal, fueron bombardeadas por los aliados. En los meses previos a la batalla de Berlín, cuando sus colaboradores más cercanos habían huido de la ciudad, uno de los pocos hombres que permanecía a su lado era Morell. Para paliar el síndrome de abstinencia, Morell ordenaba a miembros del ejército que recorrieran Berlín en busca de Eukodal. En sus últimos días de vida, Hitler tenía dificultades para vocalizar, padecía temblores y sufría terribles alucinaciones. Si bien la guerra fue el factor externo, sus adicciones fueron el factor interno que desembocó en su suicido.
Autor: Miguel A. Álvarez. para revistadehistoria.es
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Bibliografía
Der zweite Weltkrieg de Antony Beevor, Ed. Pantheon.
Der totale Rausch de Norman Ohler, Ed. Kiepenheuer & Witsch
Páginas de internet:
https://www.theguardian.com/books/2016/sep/25/blitzed-norman-ohler-adolf-hitler-nazi-drug-abuse-interview
http://time.com/4744584/hitler-drugs-blitzed/
http://www.bbc.com/news/av/world-europe-37592253/adolf-hitler-was-the-fuehrer-of-drugs
https://www.welt.de/geschichte/zweiter-weltkrieg/article146531617/Zugedroehnte-Nazis-Der-Faktencheck.html
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