Fadrique Enríquez, abuelo de Fernando el Católico
Fadrique Enríquez nació en Torrelobatón hacia 1399. Fue hijo de Alfonso Enríquez, almirante de Castilla, y de Juana de Mendoza. Su abuelo paterno era Fadrique Enríquez, el maestre de Santiago y hermano del primer Trastámara, y, por tanto, bisnieto de Alfonso XI de Castilla.
Fue I conde de Melger, Torrelobatón, Mansilla y Aguilar, entre otras villas. Su madre, Juana de Mendoza, era hija de Pedro González de Mendoza y la viuda de Diego Gómez de Manrique, el adelantado mayor de Castilla.
Fadrique Enríquez, abuelo de Fernando el Católico
Su hermano era el conde de Alba de Liste y tenía nueve hermanas, todas casadas con personajes de familias importantes. Así, el linaje de los Enríquez se convirtió en uno de los más potentes de Castilla. Los territorios controlados por esta familia eran León, Palencia y Valladolid.
En 1438, cuando el adelantado Manrique fue preso por orden del condestable aunque pudo huir de la prisión, Fadrique ofreció su fortaleza de Medina de Rioseco como lugar de refugio para pretegerle. Fadrique envía una carta a Juan II solicitando destituir al condestable Luna de su cargo.
En 1441, tras formar un partido contra el condestable, al que se incorporan los infantes de Aragón y otros nobles, atacan Medina del Campo, donde se encontraban el rey y el condestable, que habían huido del ataque. Fadrique, junto con los infantes de Aragón y otros nobles, formaron un equipo de gobierno, en el que él actuó como miembro del tribunal que condenó al condestable a seis años de destierro en contra del la voluntad de Juan II de Castilla. En esos años pudo estrechar lazos con otro infante, Juan de Navarra (futuro Juan II de Aragón), que ya era rey de Navarra por haber fallecido la reina Blanca. Fadrique concierta el matrimonio de su hija Juana Enríquez con Juan de Navarra. Fue esta la mejor etapa de su vida hasta que en 1445 Lope de Barrientos, confesor real y obispo de Cuenca, interviene en la primera batalla de Olmedo, en la que Fadrique tendrá que huir a Medina de Rioseco en espera de la llegada de las tropas de su yerno. Al final tuvo que refugiarse en Aragón mientras sus propiedades eran confiscadas. Por recomendación de su yerno, el rey de Navarra, viaja a Nápoles para solicitar subsidios a Alfonso V de Aragón.
En 1451 fue perdonado por Juan II de Castilla, pero no regresó a Castilla hasta después de la muerte de Álvaro de Luna y del propio monarca Juan II en 1454. Una vez en Castilla, tras el tratado de paz con Aragón y con el nuevo rey Enrique IV, Fadrique pudo recuperar sus bienes y propiedades y acompañó al monarca a la guerra de Granada. Igual que había sucedido con Juan II, Fadrique estuvo al lado de Enrique IV en los primeros momentos de su reinado, pero una vez que observó que el rey estaba en manos de sus favoritos y que no reinaba por sí mismo sino por las personas de su confianza, vuelve a crear una liga de nobles, esta vez encabezada por el marqués de Villena, descontento por haber sido desplazado de su posición de privado real por su rival Beltrán de la Cueva, recomendado por la familia Mendoza.
Fadrique formaba parte de la liga de los nobles rebeldes junto con Alfonso Carrillo y el condestable Manrique, organizadores de la famosa farsa de Ávila, en la que proclamaron al infante Alfonso como nuevo rey de Castilla para desbancar a Enrique IV (5 de junio de 1465). En 1467, en la segunda batalla de Olmedo, Fadrique secundó la causa de Alfonso XII luchando contra los partidarios de Enrique IV.
En 1468, después de la muerte de Alfonso y del posterior Tratado de los Toros de Guisando, Fadrique apoya a la princesa Isabel, hermana de Alfonso, como heredera del trono de Castilla. Trabajó intensamente junto con Alfonso Carrillo, el arzobispo de Toledo, para materializar el matrimonio de su nieto Fernando de Aragón con la princesa Isabel de Castilla. En el momento crucial de la huida de Isabel desde Ocaña a Madrigal, su ciudad natal, Fadrique prestó ayuda militar y acudió personalmente a Madrigal con sus hombres para acompañar a la princesa hasta Valladolid. Fadrique estuvo con los infantes de Aragón durante el gobierno del condestable Álvaro de Luna.
El almirante Fadrique representaba para los infantes el apoyo de un importante sector de la nobleza castellana ya que su linaje pertenecía a la realeza de Castilla. Después de la boda de los príncipes en Valladolid, como no tenía el permiso de Enrique IV, este reaccionó con indignación ante la noticia del matrimonio de su hermanastra con el príncipe aragonés y comenzaron los ataques y presiones al matrimonio de Isabel y Fernando. Fadrique les amparó llevándoles a su fortaleza de Medina de Rioseco para protegerles y a su vez intentó mediar con el monarca.
Autor: Yutaka Suzuki para revistadehistoria.es
¿Eres Historiador y quieres colaborar con revistadehistoria.es? Haz Click Aquí
¿Nos invitas a un café?
Si quieres donar el importe de un café y «Adoptar un Historiador», incluiremos tu nombre como agradecimiento en calidad de mecenas en un Artículo Histórico, puedes hacerlo Aquí:
También puedes apoyarnos compartiendo este artículo en las redes sociales o dándote de alta en nuestro selecto boletín gratuito:
Déjanos tu Email y te avisaremos cuando haya un nuevo Artículo Histórico
Bibliografía:
Yutaka Suzuki Personajes del siglo XV, Orígenes del Imperio español. ISBN: 9788460690399