El ejército de terracota

El ejército de terracota

La famosa tumba del considerado primer emperador de China Qin Shin Huang estuvo custodiada por ocho mil soldados de terracota enterrados junto a él en formación militar. Hallado por agricultores chinos en los años setenta cerca de Xi’an, se convirtió en uno de los tesoros más impresionantes y diez años después fue declarado patrimonio de la humanidad por la Unesco.

El ejército de terracota. El primer Emperador

El hombre conocido como el primer emperador nació en el 259 a.C. en el Estado de Zhou, pero perteneciente a los Qin, en una época donde China se veía sumergida en guerras constantes entre siete reinos que llevaban asolando el territorio por más de doscientos años. Los reinos de: Qi; Wu; Qin; Zhou; Yan; Han; Wei, que crean el período que se conoce como el de los Reinos Combatientes.

Período marcado por señores de la guerra que anexionaban pequeños territorios a sus mandatos. En esta época el bronce fue sustituido por el hierro; hubieron zonas de un desarrollo cultural mayor y fue cuando empezaron las primeras construcciones de muros provisionales contra las tribus del norte (lo que terminará siendo la Gran Muralla siglos después. Qi Shin Huang consiguió llegar al poder e unificar todos los reinos convirtiéndose así en el primer emperador de China y estableciendo así su dinastía Qin.

Su reinado tendría tan solo once años pero en éstos, inició la construcción de la Gran Muralla (la precursora), creó el ejército, y a pesar de haber poseído un lado más tiránico con su quema de libros y persecución a intelectuales, inició la época imperial China que duraría más de dos milenios hasta la última dinastía, La Qing.

Ritos funerarios, evolución y técnica para el Ejército de Xi’an.

Antes de la aparición de este personaje, era algo habitual que, a la muerte de un rey u emperador, el séquito se enterrase con éste. Con la idea de que le harían compañía tanto en vida como en muerte. Pero esta práctica considerada un tanto brutal fue decayendo debido a los años de guerra donde la población se veía reducida y las personas fueros sustituidas por ornamentos y figurillas. Y de ahí llegó el Ejército de Terracota, obra jamás vista donde unos ocho mil soldados de arcilla de unos dos metros de altura fueron creados para custodiar la tumba del emperador.

Ninguna de las figuras es idéntica a otra, tanto el pelo, vestimenta, expresión facial, tamaño e incluso robustez es igual. Gracias a los estudios de reconocimiento facial llevados a cabo por un científico neozelandés en más de 300 rostros pudo concluir que a pesar de haber similitudes, todos eran únicos.

Otro gran dilema fue su elaboración. Al principio creyeron que usaron moldes pero ésta teoría quedó descartada y tan solo se ha visto producción en serie moldeada tanto en las armas como en algunas extremidades del cuerpo. Hasta día de hoy, se cree que el proceso que llevaron a cabo fue el serpenteado, es decir, crear capas y capas (gracias a la visión de una de las estatuas rotas) que las iban dejando secar pero solo hasta poder empezar con las marcas de la vestimenta y seguir con las siguientes capas. Por lo tanto hay una estimación que, por lo menos, fueron necesarios la intervención de mil personas para el trabajo.

Otro tema importante fue el material utilizado y terminó siendo una arcilla roja que se hallaba a varios kilómetros del lugar. Para el secado de ésta, ya que en esa zona de china se alcanzaban temperaturas bajo cero en invierno mientras que en verano rodeaban los veinticinco grados. La solución, o la hipótesis para este dilema, fueron las casas cueva, que siguen siendo usadas a día de hoy por los jornaleros de la zona, donde en su interior se mantiene siempre un clima que varía entre los diez y veinte grados y, una vez terminada la escultura, se sellaban y usaban de hornos para evitar que se rompiesen.

En colaboraciones con varios países, se ha buscado la preservación del color, ya que en su origen estaban pintadas y con una capa entera de laca que mantenía el color brillante y adherido. Uno de los datos más remarcable es el denominado púrpura chino, color que fue creado especialmente por el ser humano igual que el azul egipcio, pero a diferencia de éste último, el púrpura presenta mercurio.

¿Por qué siguen sin desenterrara la tumba?

Por sorprendente que parezca la tumba no ha sido excavada por completo. Se han realizado varios estudios y múltiples son las preocupaciones como el riesgo de daños, la pérdida total de los colores y dos motivos que apuntan a la seguridad personal de los trabajadores.

– Ríos de Mercurio: después de múltiples análisis se ha comprobado la gran acumulación que hay bajo tierra y se cree que la propia tumba de Qi Shin Huang está rodeada por ríos de mercurio que es altamente perjudicial para el ser humano.

– Posibles trampas: Se cree que hay mecanismos automáticos de ballestas y otros dispositivos para evitar a los ladrones de tumbas, y a pesar que no se sabe con seguridad si su funcionalidad sigue siendo óptima es una de las razones por la que aún no se ha abierto el complejo por entero.

Por lo tanto podemos decir que una de las más extraordinarias excavaciones sigue siendo estando con teorías que bien podrían cambiar con el paso del tiempo. En todo el mundo se conoce la existencia del Ejército de Terracota, pero no el nivel de meticulosidad con la que se hizo ni que nunca se había hecho algo parecido en toda nuestra historia.

Lo que se puede afirmar es que Los Guerreros de Xi’an que tanto atraen a gente de todo el mundo, son uno de los legados históricos más ricos y que a día de hoy siguen habiendo muchos misterios a resolver sobre esta obra que mandó a construir el hombre que pasará a ser conocido como el Primer Emperador de China.

Autora: Marina Nieto para revistadehistoria.es

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Bibliografía:

Capon, Edmund (1983). Qin Shihuang: Terracotta Warriors and Horses, 3rd edition. Clayton, Victoria, Australia: Wilke and Company Limited.

Wood, Frances (2008). China’s First Emperor and His Terracotta Warriors. St. Martin’s Publishing Group

Wright, David C. (2001). The History of China. Greenwood Publishing Group

Burman, Edward (2018). Terracotta Warriors: History, Mystery and the Latest Discoveries. Hachette UK

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