El sitio de Rodas
En 1521 la isla de Rodas era un bastión cristiano aislado, que por su situación amenazaba las rutas marítimas del Imperio Otomano. Estaba gobernada, en nombre del papa, por la última de las grandes órdenes militares de la época de las cruzadas, los Caballeros de la Orden de San Juan, o caballeros hospitalarios.
Tras ser casi masacrados en la batalla de Acre, la orden de San Juan tomó Rodas en 1307, convirtiendo la isla en un bastión feudal en forma de fortaleza. La orden tenía una amplia experiencia en la construcción de fortificaciones, como la del Crac de los Caballeros en Tierra Santa, por lo que las fortificaciones de la isla fueron imponentes.
Apostados en Rodas, los hospitalarios crearon un escuadrón de galeras de combate, con las que hostigaron las costas otomanas durante 200 años y eso a pesar de que nunca hubo más de 500 hospitalarios en activo.
El sitio de Rodas
Más de un mes después comenzó el asedio propiamente dicho. Los otomanos habían traído toda su panoplia artillera y más de 60.000 zapadores, que poco a poco fueron acercándose a la fortaleza a pesar de las salidas de los Caballeros. Los otomanos bombardearon la ciudad durante un mes, mientras se daban los típicas zapas y contrazapas entre sitiadores y sitiados, llegando los hospitalarios a neutralizar hasta 50 túneles otomanos que intentaban volar las murallas desde sus cimientos.
A pesar de ello el 4 de septiembre, en la zona más antigua de las fortificaciones hospitalarios, una mina consiguió abrir brecha y los otomanos se lanzaron sobre ella. Sin embargo los hospitalarios resistieron, hasta el punto que 5 días después, las bajas otomanas eran tan grandes que los soldados debían ser empujados a golpes al ataque, de las pocas ganas que tenían de volver al infierno “hospitalario”. Nuevas minas explotaron y las brechas en las defensas se fueron agrandando, mientras que cada pérdida hospitalaria no era reemplazable, los otomanos seguías mandando más tropas frescas, pero ni aún así los otomanos pudieron entrar en la ciudad a pesar de un ataque general encabezado por los jenízaros el 24 de septiembre.¿Eres Historiador y quieres colaborar con revistadehistoria.es? Haz Click Aquí