El sitio de Amberes de 1584 y la Gesta del puente Farnesio

El transcurso de las guerras, lamentablemente, deja un reguero positivo como es el de los avances técnicos. Durante las guerras, los combatientes desarrollan y ponen en práctica el ingenio, toda una inventiva, para vencer al rival. Este es el caso de los Tercios españoles, como tantos otros ejércitos antes y después.

Los Tercios nacen gracias a innovaciones que, entre otros, el Gran Capitán, y su contexto inmediato, pudo poner en marcha al dar protagonismo a la infantería y a la combinación de esta con las picas en bloques compactos así como al uso de armas de fuego. Los Tercios fueron los mejores gracias a sus soldados y generales pero también gracias a los avances técnicos que fueron desarrollando durante estos siglos como las encamisadas, la guerra de guerrillas o el Camino Español, entre otros, pero también, como se verá a continuación, la hazaña del “Puente Farnesio”.

Fueron los mejores gracias al ingenio y disciplina de sus soldados y oficiales, gracias al coraje y valor de todos ellos, pero fueron los mejores de su tiempo debido a la imaginación y la inventiva que desarrollaron para ganar batallas, siendo inferiores en número muchas veces. Este es el caso del mencionado Puente Farnesio, toda una audacia que se desarrolló en el Sitio de Amberes (1584-1585) en la Guerra de los Ochenta Años, cuando parecía estar todo perdido.

Contexto

La situación en Amberes era ya conocida por los españoles, provenía desde 1576 cuando había sido sitiado por estos surgiendo la Furia Española. Amberes, por esta época, era una de las más importantes urbes europeas, una ciudad mercantil y comercial, de gran prestigio y muy cosmopolita. Era, como establece Esparza (2017), el lazo físico entre Brabante y Flandes, pero sobre todo el núcleo de la oposición flamenca a la corona española. Era una ciudad moderna y el centro neurálgico del comercio y el dinero, una ciudad por tanto importante para Flandes y para la Monarquía Hispánica.

En torno a 1576 había surgido una gran oposición a la corona española, alentada, sobre todo, desde la alta burguesía y las elites financieras y mercantiles que, aprovechando la coyuntura y la crisis, hicieron posible el estallido de revueltas protestantes que se convertirían en una guerra larga y de desgaste. En este año de 1576, los soldados de los Tercios llevaban meses sin percibir el sueldo, fruto de aquella situación de crisis, favoreciendo una amalgama de factores que se juntaron para desembocar en un motín. Así, los españoles se amotinaron desatando la furia española –desobediencia organizada (Esparza, op. cit.)- provocando una caótica situación en Flandes.

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1 Comment

  1. kelm
    27/11/2023 @ 14:56

    Solo indicar que habría que ampliar los datos sobre el saqueo de Amberes en 1576, para conocer mejor la motivación del saqueo…
    En Amberes estaban tropas españolas y, al llegar los 20.000 holandeses, las autoridades de Amberes deciden abrir las puertas de la ciudad, dejando las tropas españolas cercadas en el castillo… Las autoridades de Amberes “traicionaron” a las tropas españolas.
    Cuando llegaron los refuerzos (de los amotinados que se mencionan y de otros tercios), y una vez se recuperó el control, los soldados se “vengaron” de la traición previa de Amberes…
    La historiografía reinante, solo menciona la sublevación y que no se les pagaba, pero no fueron la motivación real… puesto que las tropas amotinadas en Aalst dejaron de lado sus reivindicaciones (temporalmente) ante la traición recibida en Amberes por sus compañeros.

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