No solo fue el choque de dos modelos de gobierno, uno en franca decadencia; otro en ascenso, sino también se dieron las coordenadas de una revolución hispánica en ambos lados del Atlántico, en consecuencia, aparecieron las naciones hispanoamericanas y comenzaron estas a su vez un proceso de conformación de identidades y búsqueda de definiciones, haciendo todavÃa más complejo las coordenadas históricas.
En ese contexto de cambios y rupturas, de modernidad y tradición podemos deducir que el caso novohispano es muy interesante, a continuación, se explicará.
Los criollos novohispanos y la toma del Poder: ascenso y derrumbe del Primer Imperio mexicano
En las primeras décadas del siglo xix, el panorama polÃtico sufrió cambios drásticos. La monarquÃa como sistema de gobierno enfrentaba un cúmulo de problemas, estaba en aprietos por varias razones. Por una parte, la creciente difusión de las ideas de libertad, igualdad y fraternidad enunciadas por los ilustrados franceses y  por otra, el exitoso ejemplo de los Estados Unidos de Norteamérica que cristalizaron con su independencia.No solamente en Europa sino también en América, el modelo monárquico y el republicano chocaban en cuanto a su viabilidad como proyectos polÃticos. Sus ideólogos ponderaban las bondades de cada tipo de gobierno, irremediablemente se enfrentarÃan en el terrero de las letras y llegaron al calor del debate y, para colmo de males, debido a la falta de acuerdos, al campo de las armas. Unos, defendÃan los benéficos alcances del republicanismo: separación de poderes y la consagración de los derechos ciudadanos. Los otros, sostenÃan los valores del Antiguo Régimen: la autoridad suprema del monarca, por encima de todas las cosas. Tradición versus modernidad. Era evidente que el mundo sufrÃa tiempos convulso y el Imperio español entrarÃa en un interesante proceso de definición.