El Paraíso Perdido: la Conquista de Hawái
Situada en el medio del Océano Pacífico, la cultura hawaiana floreció en estas islas durante miles de años antes de que llegaran los primeros exploradores europeos en el siglo XVIII.
El Paraíso Perdido: la Conquista de Hawái
El primer contacto con occidentales según varios historiadores podría ser con la expedición española dirigida por Ruy López de Villalobos que llegó a Hawái alrededor del año 1542. Existen registros de mapas españoles de esa época que indican la presencia de unas islas situadas en la misma latitud que Hawái, aunque su longitud se ubica 10 grados más al este. Según estos documentos, la Isla de Maui se identificaba como «La Desgraciada» y la Isla de Hawái como «La Mesa». Además, se muestran otras islas, con una notable similitud a Kahoʻolawe, Lānaʻi y Molokaʻi, las cuales se identifican con el nombre de «Los Monjes».El segundo contacto con los occidentales se produjo en 1778, cuando el capitán británico James Cook llegó a las islas. Después de la muerte de Cook en Hawái en 1779, las islas se mantuvieron relativamente aisladas hasta la década de 1820, cuando los misioneros cristianos de Nueva Inglaterra comenzaron a llegar en gran número, trayendo consigo nuevas enfermedades y cambiando drásticamente la cultura y la sociedad hawaiana.
La dinastía Kamehameha, bajo el mando de Kamehameha I, logró unificar las islas a principios del siglo XIX, estableciendo el Reino de Hawái. Durante gran parte del siglo XIX, el Reino de Hawái mantuvo su independencia, aunque con creciente influencia occidental.
Sin embargo, a finales del siglo XIX, las relaciones con Estados Unidos se volvieron cada vez más estrechas y complicadas. La economía de Hawái se había orientado cada vez más hacia la exportación de azúcar a Estados Unidos, y los plantadores de azúcar de origen estadounidense habían adquirido un poder significativo. En 1887, bajo presión de este grupo, el rey David Kalākaua firmó la Constitución del Bayoneta, que reducía su propio poder y ampliaba el sufragio a los residentes no hawaianos.
La situación se agudizó después de la muerte de Kalākaua en 1891 y la subida al trono de su hermana, la reina Lili’uokalani. En un intento de recuperar el poder para los hawaianos nativos, la reina propuso una nueva constitución. Sin embargo, este movimiento fue respondido con un golpe de Estado por parte de los plantadores de azúcar y otros empresarios de origen estadounidense, con el apoyo del Ministro estadounidense en Hawái y un contingente de marines estadounidenses.Tras el golpe de Estado en 1893, se estableció un gobierno provisional y luego la República de Hawái, liderada por Sanford Dole. La reina Lili’uokalani fue puesta bajo arresto domiciliario en el Palacio ‘Iolani y finalmente se vio obligada a abdicar.
Los hawaianos nativos y otros simpatizantes de la reina resistieron la anexión a Estados Unidos. Hubo protestas y peticiones, y la reina Lili’uokalani luchó para restaurar la monarquía.
Sin embargo, sus esfuerzos no tuvieron éxito. En 1898, durante la Guerra Hispano-Americana, Estados Unidos anexó Hawái, justificándolo en parte por la necesidad de tener una base naval en el Pacífico, que resultó ser Pearl Harbor.
La transición de un reino independiente a un territorio estadounidense fue traumática para muchos hawaianos nativos. La pérdida de soberanía y la continua influencia de los colonos blancos en la economía y la política de las islas generó tensiones que perduran hasta hoy.
Aunque Hawái se convirtió en un estado de Estados Unidos en 1959, la lucha por el reconocimiento de los derechos de los hawaianos nativos y el respeto por la cultura y la historia hawaiana continúa. En la actualidad, el movimiento de soberanía hawaiana sigue luchando por la autodeterminación y la justicia para el pueblo hawaiano.
La conquista de Hawái por parte de Estados Unidos es un capítulo oscuro en la historia de estas paradisíacas islas. La imposición de la autoridad estadounidense en las islas y la supresión de la soberanía hawaiana no sólo marcó el fin de la independencia de Hawái, sino que también cambió irrevocablemente la vida de sus habitantes.
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Quisiera comentar que el corsario James Cook pudo llegar a las islas tras robar las cartas náuticas y derroteros que la real armada tenia depositados en Manila, tras el asalto a la ciudad. Luego la leyenda negra se ha encargado de hacer borrar la historia española en esas islas. Robo y rapiña británicos. uno de tantos.