El navegante español Juan Fernández y la Isla de Robinson Crusoe

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El 22 de noviembre de 1574, navegando por el Pacífico, el español Juan Fernández descubre dos islas pertenecientes al archipiélago que actualmente lleva su nombre, a las cuales bautiza como Santa Cecilia (más tarde llamada Más a Tierra y hoy en día conocida como Isla Robinson Crusoe) y Santa Clara. El archipiélago se encuentra situado a 670 km. de la costa chilena.

Juan Fernández (Cartagena, 1530 – Santiago de Chile, 1599)  navegó a lo largo de las costas de Chile hacia el sur y, al aprovechar de manera científica sus estudios sobre los alisios, acortó notablemente la duración de los viajes por aquella zona.

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Juan Fernández: Una nueva ruta para la navegación entre Chile y Perú

El marino español Juan Fernández llegó en 1550 al litoral del Océano Pacífico y, en calidad de capitán y piloto mayor, recorrió durante cuarenta años las costas comprendidas entre Perú y Chile. En 1574 emprendió una expedición encaminada a determinar una nueva ruta entre estos dos países que redujese el tiempo empleado en la navegación. El viaje fue un éxito: separándose de la costa en dirección oeste para aprovechar la fuerza de los vientos alisios, estableció una ruta más rápida entre El Callao (Perú) y Valparaíso (Chile).

En noviembre de ese mismo año descubrió, a la altura de Valparaíso, un conjunto de tres islas a las que denominó Desventuradas y que actualmente llevan su nombre: el archipiélago Juan Fernández. Tras infructuosos intentos de colonización realizados por Juan Fernández y luego por los jesuitas, este conjunto de islas se convirtió durante los siglos XVII y XVIII en refugio de piratas y corsarios, principalmente ingleses y franceses. Ellos dejaron semillas y diversas evidencias de su paso por este territorio.

El Archipiélago

El archipiélago Juan Fernández es un conjunto de islas que forma parte del territorio chileno y que están ubicadas en el Pacífico Sur a más de 670 km de tierra firme. Lo componen las islas Robinson Crusoe (antiguamente conocida como Más a Tierra),la isla Alexander Serlik (lugar donde éste sobrevivió del naufragio), el islote Santa Clara e islotes menores. La isla Robinson Crusoe – aparece en la famosa novela que lleva su mismo nombre- es la que alberga la mayor cantidad de habitantes, concentrándose estos principalmente en la ciudad de San Juan Bautista, fundada en el año 1877. La isla  está poblada fundamentalmente por pescadores de langosta.

El islote de Santa Clara apenas cuenta con unos 5 kilómetros de extensión y se encuentra muy próxima a la isla Robinson Crusoe.

Aún en pleno siglo XXI, sólo se llega a Juan Fernández en barcos mercantes o avionetas. La geografía es escarpada, con grandes montes y acantilados de origen volcánico de más de dos millones de años. Declarada Reserva Mundial de la Biosfera por la Unesco, y Parque Nacional por el Estado de Chile, la naturaleza del archipiélago preserva 218 especies de flora nativa, 136 de ellas endémicas, lo que da a la isla un importante valor botánico y científico. La flora y fauna de las islas es única en el mundo. Toda la vegetación que migró a estas islas hace 2 millones de años tiene semejanzas con la flora de otros lejanos lugares como Nueva Zelanda, Hawai, Magallanes y, por cierto, Los Andes. Las semillas llegaron por aire, agua o transportadas por aves, pero aquí evolucionaron de un modo singular. Los habitantes de las islas son descendientes de colonos, españoles, alemanes, franceses y suizos, dando forma a la pequeña actual comunidad isleña.

¿Quién fue Alexander Selkirk?

Selkirk fue el marinero cuya aventura en el Archipiélago Juan Fernández fue inmortalizada por el escritor Daniel Defoe en su libro “Robinson Crusoe”. Selkirk – cuyo verdadero nombre era Alexander Selcraig- nació en 1676 en Lower Largo, una aldea del condado de Fife, Escocia, no lejos de Edimburgo.

El archipiélago y la literatura

El archipiélago es famoso porque en él, en una de sus islas, tiene lugar la novela, universalmente conocida, “Robinson Crusoe” de Daniel Defoe.

Hace pocos años, J.M. Coetzee , Premio Nobel de Literatura sudafricano en2003, escribió “Foe”, obra basada -desde otro punto de vista- en la misma historia de Selkirk: revisa el mito de Robinson Crusoe describiendo el encuentro de Susan Barton -narradora de la historia- con Robinson Crusoe en la isla en la que naufragó y donde sobrevive junto a su amigo Viernes. Susan llevará las aventuras de ambos personajes – Viernes, el caníbal salido de una tribu y Robinson, el náufrago- al señor Foe, autor inglés, para que la escriba.

En 1643, interesado en la flora y fauna americana, Mauricio de Nassau envió una expedición encabezada por Hendrick Browver quien descubrió el sándalo de Juan Fernández. Más tarde, en 1741, el corsario inglés Lord George Anson, desembarcó tres naves en la isla, bautizando su bahía como Cumberland (Tierra de la Obstrucción). Puede que sea éste el origen de la leyenda que atribuye al Archipiélago de Juan Fernandez la cualidad de ser un lugar icónico repleto de leyendas y tesoros enterrados por los piratas.

Los españoles decidieron fortificar la isla, fundando en 1750 el actual poblado de San Juan Bautista, el que se transformó, gracias a su aislamiento, en un presidio. La población civil, a causa de los desastres naturales, desórdenes y rebeliones, emigró al continente sucediéndose una serie de fundaciones y refundaciones para esta conflictiva colonia.

Durante el siglo XIX las islas fueron lugar de caza ilegal e indiscriminada de lobos marinos por parte de loberos (skinners) ingleses, franceses y norteamericanos que prácticamente exterminaron a la población de estos animales, que eran cazados por su piel y su  grasa.

Finalmente, tras recibir noticias de la existencia de una serie de islas de gran riqueza en el Pacífico meridional, Juan Fernández organizó una campaña en su búsqueda a la que se unió el marino Juan Jufré. La expedición partió hacia 1576 y en ella descubrieron una isla habitada por gentes de raza blanca. Se ha especulado sobre la posibilidad de que esta isla fuera Australia o, más probablemente, Nueva Zelanda, aunque otros autores la identifican con la isla de Pascua, que es lo más probable.

Autor: Ignacio del Pozo Gutiérrez para revistadehistoria.es

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Bibliografía

“Juan Fernández, el brujo, y sus islas: un descubridor cartagenero” de Luis M, Delgado Bañón Cartagena Histórica (Editorial Áglaya) 2003

Enlace www.historianaval.cl/publico/publicacion_archivo/publicaciones/14_13.pdf

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