El emperador Tito Flavio Vespasiano

Uno de los paneles más conocidos muestra la procesión triunfal de Tito en Roma, con soldados llevando los objetos sagrados saqueados del Templo de Jerusalén, como la Menorá de siete brazos, la Mesa del Pan del Propósito y las trompetas del Templo. Estas imágenes no solo sirven para magnificar la hazaña militar de Tito y, por ende, la grandeza de Roma, sino que también resaltan la subyugación de Judea y su gente. Los artefactos representados simbolizan la riqueza y la espiritualidad del Templo de Jerusalén, y su inclusión en el arco señala tanto la importancia del botín como la derrota de un sistema de creencias y una identidad nacionales.

Sucesión tranquila

Cuando Vespasiano falleció en el 79 d.C., Tito lo sucedió sin incidentes, inaugurando un reinado que, aunque corto, fue notable por su benevolencia. En lugar de embarcarse en campañas militares para expandir el imperio, Tito dirigió su atención hacia el bienestar de su gente. Meses después de su ascenso al poder, el monte Vesubio entró en erupción, destruyendo las ciudades de Pompeya y Herculano. Tito respondió con rapidez, proporcionando socorro a los afectados y organizando la reconstrucción.

Finalización del Coliseo

La construcción del Coliseo, conocido también como el Anfiteatro Flavio, comenzó bajo el mandato de Vespasiano en el año 70-72 d.C., justo después de la victoria de su hijo Tito en la guerra de Judea. Este grandioso edificio, sin embargo, no sería completado hasta el 80 d.C., durante el reinado de Tito. El Coliseo no sólo representa una obra maestra de la ingeniería y arquitectura romanas, sino que también se convirtió en un símbolo del poder y la grandeza de Roma, algo que Tito supo capitalizar para ganarse el favor del pueblo y consolidar su propia autoridad.

El diseño del Coliseo permitía albergar a aproximadamente 50,000 espectadores y ofrecía una variedad de espectáculos, incluidos combates de gladiadores, batallas navales y representaciones teatrales. Su construcción requirió una ingeniería avanzada, incluyendo un sistema de drenaje complejo y la habilidad de llenar la arena con agua para las naumaquias o batallas navales. Además, se utilizaron diferentes tipos de materiales, como piedra, ladrillo y hormigón, para garantizar tanto su estabilidad como su durabilidad.

Cuando Tito asumió el poder en el año 79 d.C., uno de sus primeros actos fue asegurar la finalización del Coliseo. En el año 80 d.C., el anfiteatro fue inaugurado con un espectáculo que duró 100 días, en el que participaron todo tipo de actividades, desde luchas de gladiadores hasta batallas navales. Este evento no fue solo una muestra de entretenimiento sino también una demostración palpable del poder y la eficiencia del estado romano, así como del liderazgo de Tito. Asegurándose de que los juegos fuesen espectaculares y de acceso gratuito, Tito ganó el favor del pueblo romano, algo esencial para cualquier emperador en una época de inestabilidad política y conflictos constantes.

La relación entre Tito y el Coliseo también tenía una dimensión política y económica. La financiación para la construcción del anfiteatro provino en parte del botín de la guerra de Judea. Por lo tanto, el Coliseo se convirtió en una especie de monumento adicional a la victoria en esa campaña, un testimonio físico de la riqueza y recursos que Roma pudo extraer de sus provincias conquistadas.

Después de la muerte prematura de Tito, su hermano Domiciano llevaría a cabo algunas modificaciones y mejoras al Coliseo, pero la visión inicial y su ejecución están fuertemente asociadas con Vespasiano y Tito.

Muerte sospechosa

La tragedia y la enfermedad cortaron la vida y reinado de Tito Flavio Vespasiano en el 81 d.C., a la edad de 41 años. El contexto exacto de su muerte es objeto de especulación histórica. Las fuentes antiguas ofrecen relatos que varían en detalles y fiabilidad.

Según Suetonio, un historiador romano, Tito murió en la misma villa donde su padre, Vespasiano, también había fallecido. Su muerte fue repentina y no estuvo precedida por una enfermedad prolongada, lo cual ha llevado a diversas teorías.

Algunos sugieren que podría haber sido envenenado por su hermano Domiciano, quien le sucedió en el trono. Sin embargo, estas afirmaciones son en gran parte especulativas y no se pueden confirmar con certeza.

¿Eres Historiador y quieres colaborar con revistadehistoria.es? Haz Click Aquí

Páginas: 1 2

Deja una respuesta

Uso de cookies

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.

ACEPTAR
Aviso de cookies