El culto a los animales en el Antiguo Egipto
Sin embargo, algo que estuvo presente en todo momento fue el culto a los animales, ya que se trataba de una religión zoolátrica.
El culto a los animales en el Antiguo Egipto
En un principio se consideraban sagrados a algunos animales especiales a los que se les dirigían plegarias, pero durante la decadencia del Imperio Nuevo (siglo XI AC) cuando un animal se tenía por sagrado el culto se extendía a todos los individuos de su especie. Se han encontrado una enorme cantidad de animales embalsamados, desde abejorros hasta babuinos, siendo los gatos los más representativos. Para el historiador griego Diodoro de Sículo (Biblioteca Histórica, siglo I) “los egipcios amaban de tal forma a los gatos, que cuando iban de viaje antes los llevaban con ellos que el equipaje más indispensable”[i]. Esto podía deberse a que mantenían a raya a escorpiones, serpientes y roedores.Los babuinos también eran adorados en algunas partes de Egipto, como lo prueban las numerosas tumbas encontradas en Tebas y el Valle de los Reyes.
El cocodrilo y las serpientes eran reverenciados –acaso- por el temor que inspiraban. En Al-Fayum se alzaba el Templo de Sobek, dios de las aguas con cabeza de cocodrilo. Cerca de allí se encuentra el lago Moeris, poblado de estos reptiles y ruinas urbanas de la que ha sido llamada Cocodrilópolis o Arsíone. En El-Alarma se encontraron decenas de momias de cocodrilos. A los que morían bajo sus mandíbulas –principalmente niños/as- se les llamaba con envidia “hijos queridos del dios”.