Egica, el antepenúltimo Rey Godo
El partido de Chindasvinto, encabezado por Ervigio, había triunfado y deshecho la obra de Wamba. Ervigio, temiendo la revancha del bando rival, intentó poner a salvo a su familia de las condenaciones lanzadas por el XIII Concilio Toledano, pero aún con miedo y consciente de la poca protección que proporcionaban los anatemas conciliares, buscó la conciliación entre las dos familias rivales, casando a su hija Cixilona con el magnate Egica, al que designó su sucesor la víspera de su fallecimiento, no sin haberle hecho jurar antes que protegería a su familia.
Wamba no sobrevivió mucho a Ervigio, aunque sí lo suficiente para ordenar a su sobrino Egica que se alejase de la Reina Cixilona, hija de quien le traicionó. Egica convocó el XV Concilio de Toledo en 688, al que solicitó con humildad que le liberase del juramento que hizo a Ervigio de proteger a su familia, pues al ser nombrado Rey, juró hacer justicia, y los despojados por el anterior Monarca clamaban para que se les devolvieran los honores y bienes de los que fueron injustamente desposeídos.
Egica, el antepenúltimo Rey Godo
Egica también intentó realzar el carácter sagrado de la Monarquía poniendo de manifiesto su origen divino, como paso necesario para poder intervenir en los asuntos internos de la Iglesia y poner coto al latrocinio de algunos Obispos. La Iglesia pagó a muy alto precio, viéndose impotente ante el fruto de su propia obra, pues, habiendo ayudado a la creación de un Estado artificial, se puso de parte de la nobleza cuando ésta se rebeló contra la Monarquía. Esta actitud acarreó a la Iglesia una importante pérdida de autoridad moral.
Hay noticias confusas, transmitidas por la Crónica de Alfonso III, del siglo IX, sobre tres expediciones contra los francos, que terminaron fracasando. También nos han llegado noticias del rechazo de un intento de desembarco de la flota bizantina, que seguramente huiría de Cartago en 698 tras la toma de la ciudad por los árabes. La derrota que sufrió la flota bizantina se debió a Teodomiro de Orihuela, Gobernador de la zona, que tras la invasión islámica pactó una especie de autonomía para su antiguo distrito gubernativo.
Buscando fortalecer su posición personal y la de su familia, Egica asoció al Trono a su hijo Witiza en el 694-695, pasando éste a gobernar la Provincia de Galicia fijando su residencia en Tuy. Una facción nobiliaria intrigó para poner en el Trono a Teodofredo, al parecer hijo de Recesvinto. Egica tuvo conocimiento de estos hechos y le hizo sacar los ojos, incapacitándole para reinar. El ciego Teodofredo se retiró a Córdoba con su hijo Rodrigo, que fue el último Rey visigodo.
Autor: José Alberto Cepas Palanca para revistadehistoria.es
Lee más sobre el autor en: sites.google.com/site/joseacepas/
¿Eres Historiador y quieres colaborar con revistadehistoria.es? Haz Click Aquí
¿Nos invitas a un café?
Si quieres donar el importe de un café y «Adoptar un Historiador», incluiremos tu nombre como agradecimiento en calidad de mecenas en un Artículo Histórico, puedes hacerlo Aquí:
También puedes apoyarnos compartiendo este artículo en las redes sociales o dándote de alta en nuestro selecto boletín gratuito:
Déjanos tu Email y te avisaremos cuando haya un nuevo Artículo Histórico
RÍOS MAZCARELLE, Manuel. Diccionario de los Reyes de España.