Caída de Bizancio: Fin y nacimiento de un imperio
Sus fronteras no fueron perpetuas puesto que, estuvieron en continuos cambios a lo largo de su historia. Bizancio fue una ciudad medieval aun cuando parece más un reflejo de la antigüedad. Floreció a la par del decaimiento del Imperio Romano de Occidente. El nombre de Bizancio fue impuesto por los eruditos humanistas del siglo VI, aunque los habitantes de la ciudad se percibían como parte del Imperio Romano (Herrin, 2009).
Bizancio, un cuerpo romano, una mente griega y un alma oriental.
Robert Byron.
Bizancio un imperio agónico
Existía una clara diferenciación lingüística y religiosa entre el Imperio Romano de occidente y oriente. En Bizancio a pesar de que los ciudadanos pudieran asumirse como romanos sustituyeron el latín, que era la lengua oficial del imperio, por el griego. Además, la devoción no estaba dirigida hacía dioses romanos, sino a Jesucristo (Maier, 1989). El imperio bizantino era multiétnico, su principal actividad económica, como en el resto de Europa, era la agricultura. El trigo fue el ingrediente principal de su dieta. En palabras de Patlagean (2001: 30): “desde el campesino pobre o el esclavo hasta el emperador comen pan de trigo; cuan más arriba se esté en la escala económica más fresco se come”. Otros productos comunes que se consumían en el imperio eran cebada, miel, frutos secos, dátiles, legumbres, aceitunas, etcétera. Como complemento de su alimentación se encuentran el pescado, huevos, algunas aves y queso en pocas cantidades.
Interesante. Gracias profesor.