Batalla naval de La Rochelle: victoria de Castilla sobre Inglaterra

¡Valora este artículo!
[Total: 107 Media: 3.6]
Tiempo de lectura: 4 minutos

Uno de los grandes orgullos de Inglaterra siempre ha sido su armada, “la Royal Navy”, rodeada de un aureola de imbatibilidad y protagonista de grandes victorias, siendo especialmente dolorosa en nuestra país la que obtuvo en Trafalgar. Más desconocidas, tal vez deliberadamente, son sus derrotas en Cartagena de Indias o en La Rochelle. Hoy hablaremos de la segunda de ellas.

Batalla naval de La Rochelle
Batalla naval de La Rochelle

Batalla naval de La Rochelle: victoria de Castilla sobre Inglaterra

Año 1372. Francia e Inglaterra luchan con denuedo en la Guerra de los Cien Años. Tras una tregua, las hostilidades se habían reanudado. Esta vez Francia contaba con el apoyo de Enrique II de Castilla, quien debía su trono a la ayuda que le mandó el rey francés durante la guerra civil que le enfrentó a su hermanastro Pedro I el Cruel. Ahora correspondía a Enrique pagarle el favor, por lo que envió a la poderosa flota castellana para reforzar la francesa y poder obtener el control del Canal de la Mancha que se antojaba imprescindible para las aspiraciones de Francia.

El liderazgo de la flota castellana recayó en el Almirante de Castilla, el experimentado genovés Ambrosio Bocanegra. Su armada estaba formada por una veintena de galeras, embarcación ágil y rápida, ideal para aguas poco profundas. A la altura de La Rochelle, una pequeña localidad situada en la costa occidental francesa, la flota castellana se encontró con la inglesa, capitaneada por el conde de Pembroke y compuesta por treinta y seis carracas y catorce buques de transporte. La principal ventaja de la carraca residía en su mayor fuerza bruta, lograda a cambio de sacrificar la velocidad y maniobrabilidad. Los dos capitanes pronto iniciaron maniobras de combate, pero de pronto Bocanegra decidió izar velas y retirarse de la batalla. Sus hombres no comprendían la razón, los ingleses les llamaron cobardes.

Batalla naval de La Rochelle
Batalla naval de La Rochelle

El genovés era un hombre astuto y experimentado. Había participado en la Batalla del Salado, en la que los benimerines fueron definitivamente expulsados del territorio peninsular. Durante la guerra civil castellana se puso al servicio de Enrique de Trastámara luchando frente a Pedro I y sus aliados portugueses e ingleses. En recompensa por sus servicios fue nombrado Almirante de Castilla en 1370.

Bocanegra no había huido por cobardía, sino porque su vieja astucia marinera le reveló dónde estaba la debilidad inglesa. En la escaramuza advirtió que los barcos ingleses se movían con gran lentitud, incluso más de la que era normal para las carracas. Ello indudablemente era debido a que el gran calado de las embarcaciones rozaba con el lecho marino, poco profundo en aguas costeras. Esto había ocurrido con la marea alta, por lo que el almirante comprendió que cuando la marea bajase los barcos ingleses quedarían encallados sin poder moverse.

Batalla Naval Medieval
Batalla Naval Medieval

Al día siguiente la armada castellana regresó al lugar y, efectivamente, se encontró a los ingleses varados en la costa. Con sus enemigos a su merced, Bocanegra pudo desarrollar sin mayores problemas la estrategia que había diseñado. Antes de levar anclas el genovés ordenó que los brulotes, unas embarcaciones de pequeño tamaño, fueran llenados de aceite y sebo y que luego fuesen remolcados por las galeras hasta el lugar de la batalla. Una vez allí los marinos les prendieron fuego y los arrojaron contra sus adversarios, que no pudieron hacer nada para evitar el impacto.

Como curiosidad comentar que las fuentes indican que La Rochelle fue la primera batalla naval en la que está documentada el uso de la artillería. Concretamente se cree que los barcos de Bocanegra estaban equipados con bombardas, rudimentarios cañones portátiles que sembraron el pánico. Entre los brulotes y la artillería la armada inglesa fue destruida hasta el último barco. En un gesto caballeroso Bocanegra decidió ignorar la tradición de asesinar a los supervivientes y perdonó la vida a sus prisioneros, calculados en unos ocho mil cuatrocientos incluyendo al conde de Pembroke.

La victoria de la Rochelle le dio a Castilla la supremacía marítima y el control del Canal de la Mancha, que aprovecharon para saquear ciudades del litoral inglés como Plymouth. La derrota inglesa tuvo dos importantes consecuencias. En primer lugar, gracias a su supremacía marítima los comerciantes castellanos pudieron desplazar de Flandes a los ingleses, lo que favoreció a la industria textil castellana que vivió su auge en este periodo. A efectos militares dificultó las comunicaciones inglesas con sus territorios continentales permitiendo que los franceses desarrollaran una efectiva estrategia de guerrillas. Los refuerzos ingleses llegaban tarde y mal por lo que Inglaterra acabó perdiendo la ventaja que llevaba en la guerra y que le había sido reconocida en la Paz de Bretigny (1360).

Autor: Jorge Hijosa Nieto para revistadehistoria.es

¿Eres Historiador y quieres colaborar con revistadehistoria.es? Haz Click Aquí. 

¿Tienes alma de Mecenas?

Si quieres donar y “Adoptar un Historiador”, incluiremos tu nombre como agradecimiento en calidad de mecenas en un Artículo Histórico, puedes hacerlo Aquí:




O si prefieres llevarte un recuerdo, puedes comprar uno de nuestros Cuadernillos de Historia cuya recaudación se dedica al mismo fin en nuestra Tienda

También puedes Donar con un simple gesto compartiendo este Artículo en las Redes Sociales!

También puedes apoyarnos dándote de alta en nuestro selecto boletín gratuito:

Déjanos tu Email y te avisaremos cuando haya un nuevo Artículo Histórico